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8 emociones que influyen en tus finanzas personales, y cómo manejarlas

Mientras puedas ahorra para la vejez y la necesidad, porque el sol de la mañana no dura todo el día. Quién compra lo superfluo no tardará en verse obligado a vender lo necesario. Si sabes gastar menos de lo que ganas, has encontrado la piedra filosofal. Un saco vacío se mantiene muy difícilmente en pie

Benjamín Franklin

¿Cómo influyen tus emociones y sentimientos en tus finanzas personales?

En tus decisiones financieras influyen emociones relacionadas con tu personalidad, estado de ánimo, entorno y la presión de los demás personas. Es necesario identificar estas emociones y usarlas a tu favor.

Es importante indicar que cuando realizas una compra, o accedes a un crédito de un producto o servicio quieres pensar que lo haces guíado por la razón o por satisfacer una necesidad apremiante, sin embargo, en ocasiones esto no es así. Investigaciones demuestran que existe una relación estrecha entre tu estado de ánimo y tu decisión de compra.

A continuación realizo una lista con 8 emociones que influyen en tus finanzas personales:

1. Complacencia

Se presenta cuando me siento bien con mi ingreso, tengo estabilidad laboral y no me preocupo demasiado por ahorrar o planificar mi futuro.

Mis gastos y mis ingresos están nivelados por lo que prefiero disfrutar de la vida; antes de preocuparme por eso de finanzas personales que parece algo complicado y difícil de entender.

Es recomendable en este sentido, tomar consciencia de que tus ingresos mensuales podrían cambiar, y es necesario ahorrar para tener un fondo de emergencia; que cubra posibles eventos como la pérdida del empleo, una inesperada enfermedad o una emergencia familiar.

2. Celos

Me gusta compararme con mis amigos y vecinos en posesiones materiales y calidad de vida, por eso siempre quiero adquirir productos y servicios iguales o mejores a los que tienen las personas que me rodean, es por esto que no tiene importancia cuánto más deba gastar.

En este sentido, puedo sentir celos por las posesiones de la gente que me rodea, no puedo quedarme rezagado y mi objetivo es vivir mejor que mis allegados y amigos, sin importar que deba endeudarme para conseguir lo que otros poseen.

Para combatir esta emoción negativa que afecta tus finanzas personales, es necesario que reconozcas tus deseos. Al adquirir un producto o servicio es conveniente analizar si realmente te conviene y está dentro de tu presupuesto, sino sería mejor esperar y ahorrar para adquirirlo.

3. Vanidad

Se presenta cuando necesito la admiración de los demás por los bienes que adquiero, sin darle importancia a mi presupuesto. Me gusta que me alaben, e impresionar a la gente que me rodea.

Mi autoestima se vé reforzada cuando adquiero bienes y servicios únicos. Amo que la gente me visite y vea mi progreso, por eso trabajo y me esfuerzo constantemente.

Para manejar este tipo de sentimiento es necesario que esperes, analices tu presupuesto y decidas con cabeza fria si te conviene o no, ese gasto. Podría ser mejor ahorrar y comprarlo después.

4. Pereza

Se presenta cuando siento que dejo el tema de mis finanzas personales para último momento. Mis actividades diarias me absorben y cuando quiero abordar el tema ya es demasiado tarde, y tengo que dormir.

Realizar un registro de gastos diarios me parece aburrido, por lo que prefiero mirar la televisión, ver una película o revisar mis redes sociales. No tengo consciencia de mi presupuesto, y no me doy cuenta si estoy gastando lo que me corresponde o estoy exagerando en mis egresos.

Es de vital importancia, en este mismo orden de ideas, llevar un registro diario de ingresos y egresos. Controlar tu presupuesto y finanzas debe ser parte de tus actividades diarias, así como revisarlo a fin de mes para ver cómo funciona tu economía.

5. Temor

Siento que me atemoriza observar mis finanzas personales por los problemas que pueda encontrar, y porque ese tema lo maneja mi cónyuge. Me enredo con los números y siento miedo de no poder seguir viviendo con el estilo de vida que llevo hasta ahora.

Muchas veces realizo gastos extras en vigilancia para mi casa, en asegurar mis bienes y patrimonio, en asegurar a mi familia y pagar los gastos funerarios de cualquier miembro de mi familia que fallesca. Me atemoriza no tener el control de todo lo que pueda pasar, y gasto en exceso en estos rubros.

Resulta de trascendental importancia que atiendas tus posibles problemas financieros de inmediato, porque sino éstos podrían empeorar. Lo mejor es que tú mismo manejes tus ingresos y que realices los cambios necesarios para la buena salud de tu economía.

De igual manera, es necesario que no te vuelvas obsesivo con la seguridad y los posibles problemas venideros. Es saludable tomar precauciones y ahorrar para contingencias futuras, pero no debes gastar en exceso en estos temas, porque se pueden resentir tus finanzas personales.

6. Desconocimiento

Muchas veces me siento angustiado con eso de administrar mis finanzas personales, porque realmente no sé cómo hacerlo. Nunca he sido bueno con los números y en la escuela no me dieron esa materia.

El desconocimiento es bastante costoso y muchas personas se aprovechan de esta circunstancia en beneficio de ellos, sin que te des cuenta. De igual manera, si no cuidas tu dinero nadie lo hará por ti, y siempre experimentarás problemas financieros.

Es necesario que aprendas de inmediato a realizar un registro de gastos, cómo manejar un presupuesto, la importancia del ahorro, las formas de inversión y seguir actualizandote día tras día. Existen herramientas en internet para manejar tus finanzas o pídele ayuda a otra persona, que sea experta en éstos temas.

7. Resentimiento

Siento resentimiento porque no puedo resolver mis problemas financieros, observo a otras personas y se ven muy felices con su economía. No sé que está sucediendo, y creo que mi esposa y mis hijos tienen la culpa por nuestra actual situación financiera.

Parece que los demás están para aprovecharse de mi. Todos quieren robarme y ya no me confío de nadie. A veces soy muy ingenuo cuando ayudo a otras personas económicamente, porque cuando yo no tengo, nadie me ayuda. Me siento desesperado por esta situación.

Para acabar con este tipo de emoción negativa es necesario que te hagas responsable de tus finanzas, y realices los cambios para tu bienestar económico. Tú tienes el poder y la decisión de crecer económicamente o quedarte estancado. Los demás pueden hacer poco por ti, nadie tiene la culpa de tu situación financiera. Comienza ahora mismo a realizar los ajustes pertinentes.

8. Ansiedad

Realizo compras innecesarias cuando me siento ansioso y estresado. Alejo las preocupaciones cuando me doy mis gustos y adquiero ropas y calzado. Me desestreso cuando salgo de compras y esto se ha convertido en un hobby costoso.

Me he convertido en un adicto a las compras, sino lo hago me siento ansioso y vacío. Tengo que salir a comprar algo, que se lo pueda mostrar a mis amigos . Este hábito resiente mis finanzas personales, pero no puedo dejarlo.

Se recomienda, en este sentido, manejar la ansiedad realizando otro tipo de actividades como caminar, hacer deportes, realizar ejercicios o ver una buena película. Los gastos compulsivos deterioran las finanzas y es mejor evitar la tentación. Cuándo realmente necesites algo puedes adquirirlo, mientras tanto es mejor quedarte en casa, ahorrar o realizar alguna actividad que pueda multiplicar tu dinero.