Los 10 Hábitos principales de las personas con «mentalidad de riqueza y abundancia»

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La verdadera fuente de riqueza y capital en esta nueva era no son las cosas materiales…es la mente humana, el espíritu humano, la imaginación humana, y nuestra fé en el futuro

Steve Forbes

Las personas ricas piensan en una forma muy distinta a los pobres o a como lo hace la gente de la clase media. Piensan de manera diferente acerca del dinero, de la riqueza, de sí mismos, de los demás y de cualquier otro aspecto de su vida.

Es importante que cada uno de nosotros tomemos consciencia sobre la forma de pensar, y los hábitos de la gente rica, que los han llevado a un nivel de éxito financiero.

La riqueza, la prosperidad y la abundancia se pueden «modelar». Es necesario estudiar los hábitos de las personas prósperas, y tomarlos como modelos y ejemplos para adquirir una consciencia de riqueza y abundancia.

A continuación describo los 10 principales hábitos de las personas con una mentalidad de riqueza y abundancia:

1. Las personas ricas administran su dinero en una forma excelente

La única y más grande diferencia entre la prosperidad económica y el fracaso económico reside en lo bien que administres tu dinero. Esto es muy claro, para dominar el dinero debes administrarlo de manera adecuada.

Las personas ricas, a diferencia de lo que mucha gente piensa, son moderados al gastar. Se aferran a un presupuesto, y no se preocupan por aparentar que poseen suficiente dinero.

Las personas pobres y de clase media compran sus lujos al principio y aparentan ser ricas. La gente rica posee el hábito de realizar inversiones y comprar algunos lujos al final. Los ricos comprenden que la correcta administración del dinero consiste en lo siguiente: gastar lo necesario, guardar el sobrante, realizar inversiones, obtener ganancias y reinvertir las ganancias.

2. Los ricos son excelentes receptores

Una de las principales razones por la que la mayoría de las personas no alcanzan su pleno potencial económico es ésta: son malas receptoras. Pueden que sean o no buenas dando, pero lo que está claro es que son malas recibiendo. Como su nivel de recepción es pobre, no reciben.

La gente rica tiene el buen hábito de ser excelentes receptores. Son personas que trabajan con inteligencia y esfuerzo; además piensan que es muy apropiado ser bien recompensados por sus habilidades, y por el valor que aportan a los demás.

Existen 2 razones por las que las personas no son buenas receptoras: la primera es que no se sienten «merecedoras» de las mejores cosas de la vida y la segunda porque piensan que «es mejor dar que recibir».

Es importante que interioricemos el hábito de esperar siempre lo mejor de la vida. Es menester recibir con alegría y agradecimiento las grandes bendiciones materiales, personales, profesionales y espirituales que se nos entrega día a día.

3. Las personas ricas se centran en las oportunidades

Las personas ricas observan oportunidades; los pobres obstaculos. Los ricos ven crecimiento potencial; los pobres pérdida potencial. Los ricos se centran en las recompensas; los pobres se centran en los riesgos.

La gente con un buen nivel financiero posee el hábito tener una percepción adecuada del mundo y de las cosas. De esta manera se responsabilizan por los resultados de su vida y actúan segun la disposición mental de «funcionará, por que yo haré que funcione».

Las personas con psicología de riqueza confían en tener éxito. Tienen confianza en sus capacidades y en su creatividad, además piensan que en el caso de que las circunstancias fuesen desfavorables, podrán encontrar otra forma de alcanzar el éxito.

Las personas que han adquirido libertad financiera están dispuestas a arriesgar, pero con base y conocimiento. Estas clase de gente al centrarse en las oportunidades, adquieren constantes riquezas económicas, personales, sociales y espirituales.

4. Las personas ricas piensan «yo creo mi vida»

La gente con psicología de riqueza y abundancia tienen la fuerte creencia de que ellas se encuentran al volante de su vida, especialmente de su vida financiera. Tienen la mentalidad de que son ellos quienes crean su prosperidad o mediocridad, su éxito o fracaso; abundancia o apuros monetarios.

La gente con pobreza económica piensa que la vida es algo que les sucede. Que su nivel financiero es así por el destino y la suerte. No asumen la responsabilidad por su nivel financiero, y se creen «víctimas» de las circunstancias.

En este mismo orden de ideas, las personas con una consciencia de riqueza consideran al dinero como un factor muy importante en su vida, y el lugar que éste ocupa en la sociedad. Los ricos reconocen que el dinero es bastante importante en las áreas en que funciona, y poco importante en las que no.

5. Las personas ricas participan en el juego del dinero para ganar

Las personas con consciencia próspera participan en el juego del dinero a la ofensiva para ganar. Su meta es convertirse en individuos con una abundancia y riqueza enormes.

Los pobres participan en el juego del dinero a la defensiva para no perder. Su principal preocupación es la supervivencia y la seguridad, en lugar de crear riqueza y abundancia.

En este punto resulta importante observar el poder de la intención. Cuando nuestra intención es tener lo suficiente para pagar las cuentas, eso es lo que obtendremos, lo justo y necesario para eso, y nada más.

La gente próspera posee la intención de crear abundante dinero; no desean solo un poco de comodidad, si no tener una gran calidad de vida, además por medio de sus negocios e inversiones contribuir con el progreso de la humanidad.

6. La gente rica se relaciona con personas positivas y prósperas

La gente con un buen nivel económico posee el hábito de relacionarse con personas exitosas y prósperas. Consideran esta relación como una oportunidad de motivación. Los observan como modelos de los que aprender, y con los cuales se pueden realizar negocios e inversiones.

Las personas con consciencia de abundancia andan con ganadores. La gente pobre, se relaciona con perdedores. Esto se debe a una cuestión de comodidad, los ricos se sienten cómodos y dignos de estar con otras personas prósperas; en cambio los pobres se sienten incomodos con gente que goza de un buen nivel financiero.

Existe una sentencia que expresa: «si quieres volar como las aguilas, no nades como los patos». Es menester que nos relacionemos con personas positivas y prósperas; de las cuales podemos aprender de sus hábitos de vida y mentalidad de riqueza.

7. Los ricos hacen que su dinero trabaje mucho para ellos

Uno de los hábitos más importantes de las personas con una consciencia de riqueza es la de poner a trabajar mucho su dinero para ellos. Para esta gente la lógica de «trabaja mucho para conseguir dinero» es falsa.

Las personas con mentalidad próspera pueden pasarse los días jugando y relajándose porque trabajan inteligentemente. Comprenden y utilizan las palancas: emplean a otras personas para que trabajen por ellos y emplean su dinero para que trabaje para ellos.

Es necesario esforzarnos por adquirir lo que deseamos, sin embargo para la gente rica se trata de una situación temporal. La gente próspera reconoce que primero deben trabajar mucho por el dinero, después dejan que éste trabaje mucho para ellos; con el fin de continuar siendo financieramente libres.

8. Las personas ricas piensan en grande

La gente con psicología de riqueza están dispuestas a jugar en grande. Su objetivo es utilizar sus dones y talentos naturales para ayudar y beneficiar a millones de personas. La palabra clave aquí es «valor». Es la disposición de entregar un valor añadido para la vida de otras personas.

La gran mayoría de individuos eligen jugar a ser pequeñas. Lo hacen debido a que les asusta el fracaso, y todavía les dá más miedo el éxito. Así mismo mucha gente juega a ser pequeña porque se siente indigna; no se sienten lo bastante buenas e importantes para ejercer una auténtica influencia en la vida de otras personas.

La gente rica y próspera es aquella que le soluciona los problemas a grandes cantidades de personas. La consecuencia derivada de esto es que a cuanto más gente ayudan más ricos se vuelven a nivel mental, emocional, espiritual, y económico.

9. Los ricos aprenden y crecen constantemente

La gente con una consciencia de abundancia poseen el hábito de aprender y desarrollarse en todos los aspectos de su vida. Reconocen que nada en esta vida es estático, todo cuanto esté vivo se halla en constante cambio; si no hay crecimiento se sientan las bases de la decadencia, la disolución y la muerte.

Existe una expresión del filósofo Eric Hoffer que dice: «los que están aprendiendo heredarán la tierra, mientras los que ya saben estarán perfectamente equipados para vivir en un mundo que ya no existe». Esto significa que si no estás continuamente aprendiendo te quedarás rezagado.

La gente con una mentalidad próspera se identifica con la expresión: «si piensas que la formación es cara prueba con la ignorancia». Uno de los hábitos más arraigados de la gente de progreso es la formación y aprendizaje contínuos.

10. La gente rica se centra en su fortuna neta

Las personas ricas y prósperas reconocen que la verdadera medida de la riqueza es la fortuna neta, no los ingresos de trabajo. La fortuna neta es el valor económico de todo lo que posees, además es la máxima medida de riqueza; esto porque, en caso de que fuese necesario, lo que posees puede ser convertido en dinero en efectivo.

La gente próspera se centra en expandir su fortuna neta para crear más riqueza; en cambio las personas con pobreza económica se centran en mejorar sus ingresos que provienen de su empleo.

Los ricos buscan conscientemente convertir sus ingresos en inversiones generadoras de ganancias, que les permitan vivir financieramente libres. Su consciencia próspera los convierte en generadores de bienes y servicios, que contribuyen a mejorar su propio bienestar, además de ayudar con el progreso de la humanidad.

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