7 principios básicos para que tus hijos sean más felices y creativos

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La felicidad empieza en tu casa. Los componentes de tu familia son personas. Estimúlalos a ser felices, de la misma manera que un buen vendedor estimula a sus presuntos clientes a comprar

Napoleón Hill

Hoy en día existen ciertas falencias en cuanto a la educación de los niños y jóvenes desde el hogar. Muchos padres debido al estrés de la vida cotidiana no le dedican el tiempo necesario a sus hijos, o en algunos casos, los sobreprotegen demasiado.

De igual manera, existen padres que esperan que sus hijos no se equivoquen, no tomen riesgos y les exigen metas fuera de sus necesidades. Es por lo anterior que hoy en día nos encontramos con jóvenes ansiosos, estresados, tristes, frustrados y poco motivados.

A continuación expongo 7 pautas para que tus hijos mejoren su nivel de felicidad y creatividad:

1) Compra menos cosas y regala más experiencias

El día de hoy el consumismo nos impulsa a regalar más cosas innecesarias a nuestros hijos. Los juguetes de moda, las muñecas más exóticas; y cuando están más grandes, los últimos celulares y productos tecnológicos. La pregunta es: ¿con tantos productos y regalos nuestros hijos son más felices?

La realidad es que no. Si nos ponemos a analizar, tus mejores momentos y los míos son aquellas experiencias agradables que pasamos con nuestros padres, seres queridos y amigos. Recordamos las actividades de grupo y la camaradería. Esto se ha perdido en nuestros hijos.

Se ha comprobado mediante rigurosos estudios que los niños que poseen gran cantidad de juguetes desatienden su imaginación y pasan de un objeto a otro, sin prestarles mucha atención. Pero cuando los juguetes son limitados ellos tienden a ser más creativos para realizar un uso adecuado del objeto y para analizar su composición.

Las experiencias gratas forman un carácter de felicidad en tu hijo. Es importante en este sentido que los lleves a conocer nuevos lugares, que exploren la naturaleza y que sientan que son importantes para tí; porque les brindas afecto y tiempo de calidad.

2) Busca el equilibrio: no seas sobreprotector ni intenso

Es importante que tengas altas expectativas sobre el nivel de resultado y felicidad de tus hijos, pero es necesario que respetes su autonomía.

Los padres sobreprotectores no crían niños más motivados y felices. Existen niños y jóvenes que por la crianza de los padres se sienten el centro del universo, y se convierten en mimados e irrespetuosos. Aquí resulta necesario no complacerlos en todo, y educarlos para que se ganen las cosas con su buen comportamiento.

La otra cara de la moneda es cuando se le exige demasiado al joven o niño. El padre o la madre se vuelve intenso, regañándolos constantemente y bajando su autoestima. En este sentido es importante que tus hijos aprendan del error y que formen su propio carácter por medio de la autonomía e independencia en sus actos.

El niño o la joven mostrará más creatividad y felicidad cuando sienten que sus padres se interesan en sus problemas y necesidades; pero que así mismo poseen su propio espacio para disfrutar con los demás.

3) Permite que resuelvan sus problemas

Muchos padres desean que sus hijos nunca se enfrenten con la desilusión, el fracaso, la tristeza; y siempre se encuentran
predispuestos a solucionar los problemas de sus hijos. Este es un grave error. De igual manera los padres muchas veces ejercen una excesiva vigilancia sobre el comportamiento de sus hijos, orientándolos sobre lo que deben pensar, hacer y sentir.

La consecuencia de estas actitudes que los niños y jóvenes no sabrán enfrentar y carecerán de creatividad para solucionar los retos y desafíos de la vida moderna.

Es importante que tus hijos aprendan la habilidad de solucionar problemas, que sean más creativos y felices, enfrentando las dificultades con coraje y perseverancia. De esta forma se volverán más resilientes y con una actitud de valor y optimismo para enfrentar su vida.

4) Ejerce tu autoridad: evita tratarlos como reyes

El psicólogo Leonard Sax expresó:
“Los padres han perdido autoridad y hoy parecen más grandes amigos que padres. Es por esto que los padres e hijos se han convertido en mejores amigos por siempre”.

Este psicológo establece que los padres fracasan en la educación de sus hijos cuando no polemizan con ellos y los dejan hacer de todo: por ejemplo comer pizza en la cena, llegar a horas indebidas en la noche, utilizar aparatos electrónicos sin limitaciones, no comer en familia, etc…

Los padres han perdido autoridad en el hogar, y se han invertido los papeles: los hijos imponen sus propias reglas en la familia. Aquí resulta absolutamente necesario que ejerzas tu autoridad: establece reglas, horas de llegada y enseña responsabilidades a tus hijos.

Es importante que ames a tus hijos, pero aún es más necesario corregirlos, instruirlos y mostrarles el camino de las buenas costumbres, los grandes valores y un carácter de integridad y responsabilidad. Asume tu papel como buen padre que corrige a sus hijos porque los ama.

5) No maltrates a tus hijos

Según estudios sociológicos los hijos que han tenido padres maltratadores y agresivos tienen una mayor predisposición a la delincuencia, las drogas y el alcohol.

El maltrato físico y psicológico en los niños conlleva consecuencias desastrosas: baja autoestima, agresividad, introversión, rencor y resentimiento hacia sus padres.

Es importante que corrijas a los niños y jóvenes pero de forma sabia: habla con ellos, explícales sus errores, muéstrales las posibles consecuencias de sus actos y palabras.

Busca nuevas formas de obtener disciplina en el hogar: quítales objetos que ellos aprecian, prívalos de hacer actividades que a ellos le agradan por un tiempo determinado, pero todo esto con mucha discreción y sabiduría.

6) Entrégales responsabilidades en el hogar

Los niños y jóvenes aprenden a ser responsables y a trabajar en equipo cuando se les asignan tareas en el hogar. Enseñálos a colaborar con sus padres: que laven los platos, rieguen el jardin, preparen una comida y arreglen su habitación.

Los buenos hábitos forman notables personas. Tus hijos serán más felices y creativos cuando saben asumir responsabilidades y adquieren disciplina. Deja que aprendan a observar la vida en forma de esfuerzo y valor para alcanzar sus metas.

Es necesario que estímules el carácter de tus hijos motivándolos a ejecutar tareas hogareñas que no sean agradables para ellos. De esta forma comprenderán que no todo en la vida es color de rosa y que deben saber enfrentarse a las dificultades de la vida diaria.

7) Disfruta de la comida familiar en armonía

Debido a las ocupaciones de los miembros de la familia hoy en día cada vez menos, se come en el hogar. Es importante que desayunes, almuerces o cenes con los miembros de tu familia. Es una buena oportunidad para estar juntos y en armonía.

Numerosos estudios sociológicos indican que comer juntos en el hogar hace que tus hijos sean más empaticos, y que les guste compartir momentos agradables con los demás. Así mismo esta es una experiencia que los jóvenes y niños recuerdan de por vida como una grata tradición familiar.

De igual manera es importante que de vez en cuando salgas con tu familia para disfrutar de una buena comida en tu restaurante predilecto. Son momentos únicos e invaluables que incrementan tu nivel de satisfacción y felicidad en el hogar.

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