Los 5 pilares básicos para la formación y educación integral de nuestros hijos

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¿Que aspectos básicos del carácter es importante desarrollar para la formación integral de nuestros hijos?

La educación integral es un proceso que exige un compromiso de las familias, educadores, alumnos, administradores y la sociedad entera.

Resulta importante reconocer los pilares en los que se basa la formación integral de niños y adolescentes; y cómo podemos colaborar desde el hogar con dicha educación. A continuación describo los 5 pilares básicos para una educación continua y efectiva, desde el seno familiar:

1. Aprender a conocer

Desde muy temprana edad, tanto en la escuela como en el hogar, los niños y niñas reciben conocimientos acerca de ellos mismos, y del entorno donde se desenvuelven.

Resulta vital que nuestros hijos aprendan y desarrollen conocimientos útiles para su vida. Pero mejor aún es enseñar a los niños a pensar; formularles preguntas y que ellos traten de resolver pequeños problemas cotidianos.

Aquí es importante no obstruir la creatividad de nuestros niños, criticándolos y regañándolos frecuentemente. Enséñeles a tomar decisiones desde pequeños y que se aferren a esas decisiones.

La cultura general es necesaria, pero no debemos presionarlos con esto. Resulta aconsejable instruirlos en la iniciativa personal y la creatividad, como métodos para superar los obstáculos.

2. Aprender a hacer

Cada niño o niña muestra aptitudes y habilidades diferentes. Es necesario observarlos detenidamente para reconocer sus fortalezas y debilidades. Un consejo que parece bastante trillado, pero que en mi concepto encierra una gran verdad es éste: «no les dé el pescado a sus hijos, enséñelos a pescar».

Instruirlos en una férrea ética laboral desde pequeños, es nuestra responsabilidad. Cuando quieran algo material, muéstreles la forma de cómo conseguirlo, y que deben ganarse las cosas.

Es importante instruirlos en una educación de aseo y pulcritud en el hogar, y en ellos mismos. Que desde muy pequeños colaboren con la limpieza familiar, en la escuela y que no arrojen basuras a las calles. Soy un creyente de que a partir de la pulcritud y la limpieza, comienzan las grandes empresas y las grandes personas.

3. Aprender a ser

Según mi criterio este debe ser el foco principal de nuestros esfuerzos. A partir de lo que ellos sepan y de lo que ellos hagan, es importante formar su carácter y su personalidad.

Resulta trascendental motivarlos a que crezcan y sean mejores cada día. En este sentido para su desarrollo personal, se les debe incentivar a que descubran sus intereses, identifiquen sus dificultades, asuman las consecuencias de sus actos, fortalezcan su autoestima y definan su propio proyecto de vida.

El fundamento de todos nuestros esfuerzos para la educación integral, es formar hombres y mujeres de bien, con grandes valores éticos, morales y religiosos; que conviertan nuestro mundo en un lugar mejor para las próximas generaciones.

4. Aprender a tener

Uno de los grandes retos en la formación y educación actual es desmitificar el consumismo y la masificación. Muchos niños y adolescentes piensan que para ser felices necesitan más y mejores cosas.

Vivimos en una sociedad consumista, y los medios de comunicación nos bombardean con una serie de productos, que muchas veces no son necesarios. Es importante enseñar a nuestros hijos a ser moderados en su consumo. Cuando una niña o un adolescente aprende a ahorrar, a ser organizados en cuanto a las finanzas, estamos formando hombres y mujeres de valor, que aprecian lo que obtienen con esfuerzo.

En mi concepto es necesario luchar para vivir en abundancia. Para mí el significado de abundancia es el siguiente: serás abundante cuando tienes tiempo para dedicárselo a tu familia y seres queridos, si tienes libertad para hacer las cosas que te apasionan; y si tienes la posibilidad de hacer lo que te encanta, además de aportar valor a la vida de otras personas.

5. Aprender a vivir juntos

Otro desafío principal en la formación y educación actual es instruir para la convivencia pacifica, la tolerancia y el respeto a las opiniones y creencias de los demás. Es importante que evitemos hablar delante de nuestros hijos, en forma despectiva o negativa sobre las personas de otra raza, religión, cultura o nivel social.

Desde muy pequeños es necesario enseñar a nuestros hijos a que respeten a sus hermanos, que colaboren con los demás, y a trabajar en equipo. La armonía en cuanto a las relaciones sociales es fundamental para su desarrollo personal.

La consigna de vivir en un mundo de paz, armonía y bienestar para todos, sólo es posible si como padres nos comprometemos con la educación integral de nuestros hijos; enseñándoles las virtudes de la bondad, la colaboración y la integridad personal, como pilares de su propio proyecto de vida.

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