El Esfuerzo : 7 características de las personas que obtienen más y mejores resultados

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Todo crecimiento depende de la actividad. No hay desarrollo físico o intelectual sin esfuerzo, y el esfuerzo significa trabajo.

Calvin Coolidge

Las personas que se esfuerzan ven en su labor diaria una oportunidad para aprender más, ser más rápidas, más hábiles y encontrar nuevas maneras para realizar sus tareas. No se esfuerzan solo por la retribución económica, si no que buscan mejorar la calidad y cantidad en sus actividades diarias, para obtener más y mejores resultados.

El valor del esfuerzo personal está estrechamente relacionado con otros valores importantes como la dedicación, el sacrificio y la perseverancia.

A continuación describo 7 características de aquellas personas que se esfuerzan por conseguir más y mejores realizaciones:

1. Son diligentes

Existe un proverbio que expresa: «el de manos diligentes gobernará; pero el perezoso será subyugado». La diligencia consiste en realizar con eficiencia, calidad e inteligencia tus labores diarias.

La persona diligente actúa con esfuerzo y dedicación, reconociendo que las buenas intenciones no bastan; se requiere un esfuerzo continuado y permanente para alcanzar grandes ideales y notables sueños.

Las empresas hoy en día buscan colaboradores que sean diligentes, esforzados y productivos. Que aporten sus habilidades y experiencias para contribuir con el sostenimiento, desarrollo y progreso de la compañía.

2. Hacen lo mejor que pueden

Las personas esforzadas no se conforman con el primer resultado, aún si es de calidad. Reconocen la importancia de ir más allá. Esta gente es exigente con ellos mismos y aplican todas sus fuerzas para conseguir sus metas. Existe una sentencia que expresa: «al que es perezoso en el día de trabajo, su fuerza le será reducida».

Si una persona no es valiosa ni esforzada, no será solicitada porque las relaciones personales se basan en el valor. Cuando hacemos lo que otros no harán, agregamos valor a nuestro carácter por trabajar de manera correcta; y seremos entre otras cosas aceptados, apreciados, protegidos, preservados y usados según nuestro potencial.

El esfuerzo es una gran cualidad personal, a través del cual, alcanzamos la prosperidad contínua; que vá desde la persona, hasta las comunidades y las naciones.

3. Hacen lo mejor que saben

Las personas esforzadas tienen conciencia de que tan buena manera realizan una tarea. Esta gente reconoce que la conciencia es el mejor sello de calidad del que disponen. Se dejan guíar por ella; y revisan contínuamente su labor hasta obtener un claro «bien hecho».

Por medio del esfuerzo físico e intelectual, estas personas entregan lo mejor de sí mismos; no se guardan nada y contínuamente están creciendo en habilidades y talentos para ponerlos a su propio servicio y el de los demás.

Las personas esforzadas se caracterizan por tomar decisiones rápidas, acertadas y actuar en consecuencia. No se sientan a esperar que las condiciones sean las adecuadas, en cambio ellos mismos crean sus propias condiciones y circunstancias.

4. Son justos al realizar sus labores

La gente esforzada se caracteriza por realizar las actividades para los demás, como si fueran para ellos. No solo trabajan esforzadamente, si no que se brindan a las otras personas; obsequiando sus habilidades y su propia calidad humana.

Estos individuos poseen iniciativa propia y están dispuestos a colaborar eficientemente con los demás, esto con el objetivo de alcanzar metas grupales y organizacionales.

De igual manera, buscan el progreso en todas las áreas de su vida; y tienen conciencia de que hacen parte especial del engranaje productivo que mueve al mundo, hacia el avance y la prosperidad.

5. Son generosos

Las personas que practican el esfuerzo como valor de vida siempre van más allá de lo que se les pide. Su esfuerzo diario vá más allá de lo que se les ha ordenado, o de lo que se espera de ellos.

La generosidad se establece por lo que hacemos adicional, más allá de la obligación. Si no recorremos el kilometro extra, no somos generosos. De hecho estos individuos saben que hacer solo lo que les corresponde, es mezquindad.

Entregan sus conocimientos, talentos, recursos físicos y económicos al servicio de otras personas. Esta clase de gente sabe que están de paso por esta tierra; y que todo el bien, la ayuda y consejo que brinden a otros, será para ellos muy edificante y gratificante.

Las personas esforzadas se sacrifican por alcanzar sus más grandes sueños, e interiorizan la premisa de que la generosidad es la llave que abre las puertas a la grandeza material y espiritual.

6. Son creativos

Las personas que actúan con esfuerzo y compromiso preguntan siempre cómo hacer sus actividades mejor, más rápido y de manera más inteligente. Son hombres y mujeres que cuando se lanzan a hacer más y mejores cosas, se ven forzados a ser creativos.

La gente esforzada no le tiene miedo al cambio, si no que buscan desarrollar su labor, teniendo en cuenta el avance tecnológico, laboral y profesional. Están dispuestos a probar nuevas técnicas y estrategias para ser competitivos, en el mundo profesional cambiante de hoy.

Las compañías progresistas de hoy día consideran la creatividad como una de las habilidades blandas mas importantes. El hombre o la mujer creativa poseen las más grandes oportunidades para crecer y florecer en los aspectos personal, social y profesional.

7. Forman su carácter en el esfuerzo

Las personas que se esfuerzan por conseguir sus sueños, además aprovechan todas las oportunidades para desarrollar un sentido integral de su actividad diaria. Consideran que su labor cotidiana les permite abastecer a sus familias, generar ideas, servir a otros, ser fructíferos, alcanzar mejores posiciones, aprender, etc…,en fin el esfuerzo personal es una gran escuela de vida.

Existe una ley en la vida, también aplicable a la gente: «todo aquello que no sirve, es arreglado, o es desechado». Si no nos esforzamos y no realizamos labores productivas, se nos descarta. El progreso de la humanidad depende del esfuerzo, constancia y tenacidad de la gente próspera, que le entrega un gran valor a sus actividades y a la necesidad de realizar una labor eficiente, honesta y productiva.

El carácter de las personas esforzadas, de igual forma, se caracteriza por la constancia, tenacidad, empeño, compromiso, integridad, transparencia y valentía; que los convierte en gente de calidad, respeto y valor.

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