La Actitud positiva: 10 ventajas al desarrollar una actitud positiva en la vida

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La actitud positiva es una pequeña cosa que marca una gran diferencia

Winston Churchill

El diccionario define la actitud como la postura mental previa a una respuesta. Es la disposición general de una persona hacia un pensamiento o una acción. En relación con los principios y valores, se refiere a una postura mental alineada con éstos, que se manifiesta en lo cotidiano, en una disposición correcta para aprender, servir, escuchar, realizar cambios, reconocer los errores, etc.

Después de muchas investigaciones y estudios la conclusión con respecto a las personas felices, es que lo son, precisamente porque se encuentran dentro de un marco mental adecuado, y ven la vida y el mundo de una forma distinta al promedio; de allí que tiendan a ser más sanas, estables, racionales y optimistas.

En las siguientes lineas realizo una lista con las 10 principales ventajas de adquirir una actitud positiva ante la vida:

1. Te haces cargo de tu mente

La mente es similar a un músculo, puedes desarrollarla a través de ejercicios. Puedes entrenar y disciplinar tu mente para que se ocupe en pensar lo que deseas.

Una buena ventaja que poseen las personas con una actitud positiva es que crean y gobiernan correctamente sus mentes. Ser positivos no consiste simplemente en repetir una fórmula verbal como: “yo soy positivo”, o en hacer complicados rituales de meditación y relajación

Una mente bien gobernada y una actitud positiva es el producto de la disciplina personal. Se requiere coraje y constancia para alcanzar una disposición correcta ante la vida. El estado mental que conduce a la actitud positiva nos permite ver distinto, es apreciar los problemas en oportunidades para crecer.

En este mismo orden de ideas, el proceso que te permite vencer un obstaculo o retar una adversidad, es una ganancia desde el el aprendizaje que adquieres. Algunas veces lo que aprendes en este proceso es más valioso que el mismo resultado.

2. Mejoras lo que recibiste en tu niñez y crianza

Las personas con una actitud positiva poseen el beneficio de mejorar su conducta y comportamiento a través de los años. Los resultados en la vida De una persona no se basan únicamente en la forma en que fue criada y educada. Al llegar a la edad adulta se pueden escoger voluntariamente otros tipos de modelos de vida, otras formas de pensar y de actuar.

Crecer y madurar en la vida consiste en vencer las actitudes de victima, de escasez y de derroche que pudieron ser representativas de la niñez y adolescencia.

3. No justificas tu comportamiento negativo

Cuando interiorizas una actitud positiva ante la vida tienes la ventaja de asumir tus propios errores y defectos; además de no culpar a las personas o circunstancias que te rodean.

Es importante indicar que los malos resultados no son cuestión del azar, mucho menos los malos resultados. La justificación de los actos negativos es el nivel más bajo en que se puede caer. Las crisis pueden convertirse en la excusa perfecta para quienes se niegan a asumir la responsabilidad de sus actos.

Fuente: Pexels

4. Reconoces las señales del negativismo

Las personas positivas con su buena actitud y hábitos adecuados experimentan la ventaja de reconocer en ellos mismos y en los demás, las señales del negativismo.

Es importante indicar que cuando eres positivo reconoces que la queja, el derrotismo, el desánimo, la crítica, hacerse la victima, culpar a otros, renegar por lo que no se tiene, no agradecer y la falta de confianza son señales propias del negativismo.

Cuando eres una persona positiva que edificas contínuamente en tí mismo muy pronto evitas todo aquello que te impide crecer y conseguir tus metas. Es vital que desarraigues de tu personalidad las actitudes equívocas y adquieras actitudes de valor, audacia, perseverancia y fé de conseguir una gran victoria.

5. Sabes qué hacer y cómo, para alcanzar tus metas

La gente con actitudes adecuadas y positivas reconocen la necesidad de tener metas en la vida. Para que avances en el proceso hacia la felicidad y que te mantengas positivo, es menester que poseas objetivos claros y alcanzables.

En este punto es importante que utilices la fórmula del sí se puede. Los buenos resultados provienen de hacer lo correcto y de creer que es muy posible alcanzar grandes y notables realizaciones.

De igual manera, es necesario conectar misión y destino. De esta forma podrás controlar tu mente (al darle una meta en que pensar) y mantener el enfoque (es decir, construir tu propio destino).

6. Te evalúas periodicamente, haciendo los ajustes necesarios

La gente con una actitud positiva poseen la disposición de planear el camino, evaluar su progreso y realizar ajustes y mejoras, si resulta conveniente y necesario.

Cuando eres una persona positiva logras entender que vale la pena el resultado y también el camino, y empiezas a apreciar más a las personas y circunstancias que te rodean.

De igual forma, podemos indicar que una persona inmadura pretende que las cosas funcionen solo como él espera. Ésta es la raiz de la neurosis: un comportamiento obsesivo y exagerado ante lo que se quiere.

7. Observas más allá del presente

Las personas positivas poseen el beneficio de tener una visión clara de la proyección de su vida, para de esta forma enfocarse y darle una buena dirección a su comportamiento.

Cuando posees actitudes positivas adquieres el hábito de ser un visionario y observar en cada situación una noción de futuro, y de esta forma, proyectarte en la consecución de tus sueños y objetivos.

Es importante indicar que una persona positiva observa su profesión, familia, conocimientos, recursos y relaciones no como son, si no como podrían ser. Es la clase de gente que se proyecta a futuro y tienen la certeza de hacer realidad todas sus ilusiones y anhelos.

Fuente: Pexels

8. Minimizas el miedo ante los problemas

La gente con una actitud positiva no se dejan amedrentar por los problemas. No se paralizan ante las situaciones estresantes y atemorizantes; sino que reconocen que en todo problema y dificultad existe la semilla de la solución, el aprendizaje y la oportunidad.

Su actitud adecuada los conduce a sacar lecciones positivas de las dificultades y buscan varias maneras de solucionar los inconvenientes, utilizando su creatividad y sentido común.

9. Actúas según tus principios y valores

La actitud positiva está estrechamente relacionada con poseer las bases correctas. Esto significa que se deben poseer principios y bases fuertes antes de tomar una decisión.

La gente positiva guía su conducta con base en los principios y valores morales. Es importante indicar que no se puede saborear la leche y la miel a menos que estructures tu conciencia y paz interior. Uno de los requisitos para que te sientas bien contigo mismo es alcanzar tus metas de acuerdo con tus principios y escala de valores.

10. Te conviertes en un agente de esperanza

En el momento en que tus actitudes son positivas te conviertes en un agente de esperanza que proyecta tus buenas influencias hacia tu familia, amigos y compañeros.

La esperanza es una valor moral que tiene la virtud de motivar y estimular a los demás a actuar. Las personas positivas entregan buenas energías y esperanza a otras personas. Los estimulan a seguir adelante y les muestran un futuro lleno de emociones y experiencias positivas y gratificantes.

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