Regalate cinco minutos para contemplar con asombro todo lo que ves a tu alrededor. Sal al exterior y centra tu atención en los muchos milagros que te rodean. Este régimen de reconocimiento y gratitud, vivido durante cinco minutos al día, te ayudará a enfocar tu vida en el asombro
Wayne Dyer
Resulta importante vivir con una actitud de gracia, asombro y gratitud hacia la vida. Observa todo como un regalo, maravíllate por el don de la vida, por tu estupenda salud, por tu familia, hijos y hogar. Agradece por las cosas que das por sentadas como ropa, techo, alimento, agua, electricidad, un empleo, un negocio y muchas cosas más.
Practicar la gratitud implica centrarnos en lo que tenemos, en las bendiciones recibidas. Significa que valoras lo que tienes y no te quejas por lo que te hace falta. Te enfocas en las bendiciones recibidas, y con esta actitud tu forma de ver la vida es más satisfactoria. Decides que puedes ser feliz con lo que tienes y disfrutar del hermoso regalo de la vida. A continuación describo 8 beneficios de practicar el hábito de la gratitud:
1. Mejora tu actitud
Cuando te sientas triste, estresado o preocupado por alguna cosa piensa en lo que tienes por agradecer hoy: despertaste con vida, eres muy afortunado porque muchos no pudieron hacerlo. Puedes ver, caminar, oír, comer y tocar con tus manos, agradece por tu buena salud porque muchos se encuentran en un hospital. Tienes un techo sobre tu cabeza, ropa y comida, agradece por que muchas personas desearían estar en tu lugar.
No des las cosas por sentadas ni pienses que como eres tú, te mereces todo lo que tienes y disfrutas. No, son bendiciones recibidas de parte del creador de todas las cosas. La gratitud es una actitud de humildad y de reconocer que todo lo que posees ha llegado por gracia. Significa que es un don o ayuda inmerecidas.
Cambia tu actitud con la gratitud, así podrás observar tu existencia con ojos de amor y bondad. Todo a tu alrededor confluye para que te sientas agradecido, no te detengas en ningún momento a pensar en lo que te hace falta, porque cuando eres agradecido más cosas buenas y maravillosas seguirán llegando a ti.
2. Te entrega sentimientos de alegría
La mejor manera de cambiar tu estado de ánimo en pensando en lo asombroso que Dios te ha obsequiado: posees un gran intelecto, eres sabio y prácticas tu espiritualidad. Sabes que llegaste sin nada a este mundo por lo que ahora disfrutas, es ganancia: tus hijos, padres, cónyuge, hermanos y amigos son una bendición de Dios, disfrutalos al máximo.
Experimenta alegría por el simple hecho de dar, recibir, compartir, amar y porque tu propósito de vida todavía no ha finalizado en esta tierra: todavía tienes mucho que ofrecer, aconsejar y ayudar. En el simple acto de obsequiar algo o ayudar al necesitado encuentras un motivo para ser feliz y agradecer.
Agradece por todo lo bueno que te sucede y tendrás más razones en el futuro para seguir agradeciendo. Agradece por lo que no es muy bueno, por los obstáculos y problemas porque te brindan la oportunidad de aprender, ser mejor y ser una persona resiliente. Saca algo positivo y agradece por las situaciones problemáticas por que todo eso moldea tu carácter.
3. Es señal de bendición
Experimenta la sensación de creer que todo lo que ocurre en tu vida es una bendición. En el momento en que agradeces bendices todo aquello que te ha sido entregado. Considera tus finanzas, relaciones, familia, amistades, negocios, proyectos y espiritualidad como bendiciones de lo alto. Todo lo que realizas y todo lo que emprendes se encuentra en total bendición y en armonía con el poder supremo.
Enfócate en todo lo bueno, todo lo justo, todo lo honesto y todo lo que merece ser admirado y reconocido. Agradece porque todos los días te sorprendes por lo maravillosamente bueno que ha sido Dios contigo: te ha cuidado, protegido a ti y a tu familia, te ha proveído, amado y consolado en su regazo. Tienes muchas razones para sentirte bendecido, prosperado y en victoria.
Agradece hasta por las cosas que todavía no han llegado, pero que sabes que serán muy buenas, para bendición. Observa tu presente con mucho agradecimiento por que es todo lo que tienes en este momento. Aprecia tu pasado y reconoce que lo que viene es impresionantemente bueno. No te arrepientas por lo que hiciste o dejaste de hacer, enfócate en lo mucho que tienes por delante para crecer y ser feliz
4. Te sientes con más energía
La gratitud te brinda la posibilidad de sentirte con más energía y vitalidad. Cuando piensas en lo bueno que te sucede, en lo que tienes y en las bendiciones tu estado mental cambia completamente, por lo que te sentirás con emociones positivas. El agradecer es un estado positivo del alma, el cual te llena de buenas energías y te entrega salud y bienestar.
Existen personas estresadas, tristes e insatisfechas con su vida por que se centran en lo que no tienen, en lo que les hace falta. Se comparan con otras personas, se empequeñecen y esto podría afectar su salud mental y psicológica. Lo más recomendable es agradecer hasta por las cosas insignificantes que posees. En el instante en que te centras en lo positivo de tu vida, todo será más satisfactorio y agradable.
La salud mental, emocional y física está relacionada con tu actitud hacia la vida. Vigila tu boca y no expreses nada negativo acerca de tus finanzas, familia, relaciones, espiritualidad o calidad de vida. Observa todo lo excelente que has recibido hasta el momento, eres demasiado afortunado por todas las cosas hermosas, buenas, satisfactorias y maravillosas que tienes.
5. Produce pensamientos positivos
Una actitud de gratitud genera pensamientos y acciones positivas. Observa lo bueno que ha llegado a tu vida, céntrate en ideas, oportunidades, experiencias y aprendizajes positivos. Olvida todos los obstáculos y adversidades del pasado, esa es agua que ya fluyó debajo del puente. Todavía te encuentras con vida, y tienes la oportunidad de alcanzar nuevos propósitos y proyectos.
Toma consciencia de los pensamientos dominantes en tu mente, porque éstos pueden ser de gran ayuda, o limitaciones que te impiden crecer. Agradece siempre por cada victoria, reflexiona y medita lo que puedes seguir haciendo en tu vida para que esta sea con propósito. Observa desde este momento que tienes muchas razones para sentirte realmente pleno y satisfecho.
Procura ser una persona positiva
pragmática. Osea que siempre estás actuando, moviéndote, evolucionando y creciendo. No es solo pensar en lo bueno, sino con una actitud de gratitud adentrarse en la vida con valentía y determinación. No seas de esas personas que se sientan a esperar una oportunidad que no llega, más bien puedes crear tus propias oportunidades, puedes crear una vida a tu medida, olvidando los mitos y las limitaciones que el mundo te impone.
6. Te conecta con la fuente
En el momento en que agradeces en oración por lo que ya tienes, por lo que eres y por todo lo que consideras valioso en tu vida estás conectando con la fuente, con un Dios bondadoso y amoroso que desea lo mejor para ti. Como un padre amoroso Él escucha tu voz y se complace de tu agradecimiento y exaltación.
Observa lo bueno que Dios ha sido contigo, a veces podrías no encontrar palabras para expresar gratitud por tantos favores recibidos. Con la gratitud seguirás recibiendo nuevas bendiciones, las puertas se te abren de par en par y todo lo que toques será prosperado. El creador de todas las cosas se complace con la actitud de gratitud y se entristece con la queja y el descontento.
Aún en las dificultades y fracasos agradece, saca algo positivo de las adversidades. Dios no te va a entregar una carga que no puedas llevar. Cada caída prueba tu fe, tu resiliencia y tu voluntad. Al final del camino veras una luz resplandeciente porque has permanecido íntegro, has aprendido y sigues de pie agradeciendo tanto por lo bueno, como por lo no tan bueno y agradable.
7. Mejora tus relaciones
Agradece a cada persona a tu alrededor que halla sido de bendición en tu vida. Por cada favor, cada consejo, cada ayuda y apoyo recibido da las gracias de manera directa. Las muestras de cortesía mejoran las relaciones y te hacen ver más humano y humilde. Puede ser algo pequeño recibido, agradece de todas maneras, si eres una persona agradecida caerás bien todas partes y los demás querrán colaborar con tu causa.
Muestra gratitud hacia tus padres, maestros y mentores. Reconoce que lo que eres se lo debes a tus padres, por su educación, cuidado, ayuda y consejos. Puede que hallan fallado en algún momento, sin embargo su amor es incondicional. Si se encuentran en una edad avanzada, ayúdalos, cuídalos y visítalos. Honra a tu padre y a tu madre porque es un mandamiento con promesa.
No esperes gratitud de parte de mucha gente. Algunos creen que por existir se merecen todo. Ayuda y colabora con otros sin esperar nada a cambio, lo haces por que eres una persona solidaria, generosa y empática. La gente humilde reconoce que todo es pasajero, que hay que disfrutar de todo lo que ha sido prestado por al final cada uno partirá sin nada, así como llegó a este mundo.
8. Tu enfoque cambia
El enfoque de la gratitud es un ejercicio efectivo para sentir felicidad, calma y paz interior. Te sentirás satisfecho con lo mucho y con lo poco, no seguirás el pensamiento de la masa que dice que debes conseguir muchas cosas para ser feliz. No te comparas con otros y puedes vivir según tus propios términos, sin los estándares que la sociedad impone
El centrarte en agradecer por lo simple y lo sencillo de la existencia te permite madurar y crecer. Puedes experimentar asombro por cada cosa que observas, la naturaleza es tu mayor fuente de aprendizaje por lo que te sientes dichoso de estar cerca de ella. Valora lo intangible como es la amistad, la fraternidad, el amor, la hermandad y la unidad. Disfruta de la compañía de la gente a tu alrededor que hace que tu vida sea más significativa.
El enfoque de la gratitud se basa en ideas, pensamientos, palabras, actitudes y acciones de agradecimiento. Antes te centrabas en lo que no tenias, en quejas, descontento, insatisfacción, desilusiones, desamores, fracasos, pruebas y agresiones. Con el nuevo enfoque observas todo con ojos de amor, ves felicidad, gozo, alegría, satisfacción, plenitud, bienestar, equilibrio y armonía. Tu ser interior se llena con sentimientos positivos y todo a tu alrededor confluye para que te sientas satisfecho.


