La naturaleza humana no es buena ni mala; es neutra y está condicionada al grupo, al desarrollo mental, a las circunstancias, al medio y a las oportunidades
Ramón Carrillo
La naturaleza humana es un laberinto que cuesta mucho trabajo y tiempo, descifrar. Todo obedece a que las personas poseen distintas actitudes, comportamientos y hábitos que podrían variar en diversas circunstancias. Toda persona es moldeada por su ambiente, sus creencias, sus modelos y su cultura. Todo esto influye, pero cada persona tiene la capacidad de cambiar sus circunstancias, si así lo desea.
También existen rasgos que caracterizan a un buen número de personas y que se repiten como un patrón algoritmico. Solo es necesario estar despiertos y conscientes para darnos cuenta de hechos y sucesos que ocurren una y otra vez. No es necesario ser unos genios para apreciar algunas de estas características en la naturaleza humana.
Las personas por naturaleza pueden ser perezosas, descuidadas, les gusta procrastinar y entretener su mente. Esto no es bueno ni malo, pero es importante que cada uno tenga en cuenta que es lo que le está impidiendo avanzar en su vida. A continuación expongo 6 cosas que son útiles de reconocer en la naturaleza humana, y como cambiarlo:
1. Los demás son buenas personas y quieren que te vaya bien, pero no mejor que a ellos
La naturaleza humana se caracteriza por competir por ser el más fuerte, astuto, feroz y con más recursos de la manada. Esta competencia es despiadada y se incrementa en el empleo, en la profesión o en las finanzas personales. Muchas personas podrían albergar sentimientos negativos hacia ti por el solo hecho de progresar y prosperar.
Resulta muy importante que te salgas de ese tipo de competencia que es estresante y despiadada. Piensa que Dios tiene cosas maravillosas preparadas para ti, y que lo que viene de arriba, no lo detiene nadie. El universo alberga riquezas infinitas por lo que no hay que competir con ninguno. Solo enfócate en lo que tienes que hacer con mucha determinación y decisión, y los resultados serán asombrosos.
Es menester que te encuentres alerta ante ataques potenciales, ante la envidia y ante los celos. No discutas ni reclames por nada, Dios te sostendrá y te hará vencer frente a los enemigos que desean hacerte daño. No persigas a la gente, las riquezas y el poder, más bien conviértete en una persona que es un imán que atrae todas estas cosas, con facilidad y sin ningún esfuerzo. Todo lo bueno, todo lo grandioso y todo lo exquisito llega a ti por la clase de persona en la que te has convertido.
2. La mujer es indirecta, los hombres somos directos
La naturaleza de la mujer es ser sutil, recatada, indirecta. A veces dicen una cosa, pero desean que tu entiendas otra, por lo que a veces nos sentimos confundidos con sus peticiones. Tal vez piensan que los hombres son igual, o que pueden leer el pensamiento. Muchos hogares y matrimonios se han destruido por la falta de comunicación y entendimiento en la pareja.
Sería recomendable que toda mujer que quiera que su cónyuge haga algo por ella, lo diga de manera directa, sin muchos preámbulos ni rodeos. Si algo no le gusta que lo diga, y si su esposo le pregunta: ¿que tienes? varias veces, no diga: «nada», cuando se puede apreciar que está hirviendo de rabia por dentro. Es mejor aclarar las cosas, buscar el entendimiento y evitar resentimientos.
La naturaleza del hombre es ser directos y precisos, lo cual puede a veces sonar un poco agresivo y carente de tacto para algunas mujeres. Pienso que esto es recomendable: colocar límites, hablar de intereses, gustos y esperanzas en una relación. La comunicación es esencial en las relaciones de pareja por lo que es mejor pecar por exceso, que por defecto. Una palabra o frase bien expresada puede obrar milagros en un matrimonio.
3. La cultura y la costumbre te atan
Existen muchos paradigmas y bloqueos culturales que provocan que pienses y actúes de una determinada manera. Los pensamientos derrotistas que escuchabas en tu casa, la queja constante, la victimizacion y la culpa que viste en tu hogar pueden hacer que tengas muchos bloqueos y pensamientos negativos que no permiten que desarrolles todo tu potencial, y llegues a donde Dios realmente te quiere llevar.
La gente de nuestra cultura se encuentra muy distraída con las redes sociales, el fútbol, la fiestas, las telenovelas, los juegos de asar y muchas cosas más. No descubren su real propósito de vida por estar entretenidos. Es importante salir de la cultura y de la costumbre haciendo cosas que te permitan prosperar, progresar, mejorar. Esas costumbres establecidas hacen que tu vida sea luchada y sin rumbo fijo.
Toma consciencia de todo lo que te retiene y ata para que tu vida no sea abundante. Deja de perder tu tiempo con cosas que no te brindan valor ni crecimiento. Las personas que se destacan como grandes empresarios e inversores son aquellas que entrenan cada hora, cada día, cada semana y cada año. Buscan siempre la mejora continúa, y se convierten en personas con riquezas ilimitadas en todos los aspectos de su vida.
4. La mayoría de las personas viven en modo supervivencia
Si somos buenos observadores podemos ver que existe mucha gente en modo supervivencia. Laboran, pagan cuentas, duermen, comen y hacen las mismas cosas todos los días. Piensan en como llegar a fin de mes, y como ahorrar unos cuantos centavos. Cuando se dan cuenta llegan a la vejez con muchas limitaciones y sin hacer lo que realmente deseaban con su vida.
Es importante que salgamos de nuestra zona de comodidad y que hagamos cosas diferentes, cosas que nos produzcan miedo, claro todo dentro de lo legal y moral. Arriésgate un poco más y busca expresar tu yo más profundo con cosas que tú querías hacer desde hace mucho tiempo. Estudia una nueva carrera, aprende algo diferente, pule esa habilidad que posees y no sientas que es demasiado tarde. Piensa que tienes los mejores años de tu vida por delante y que lo que viene es extraordinario.
Una buena forma de salir de ese paradigma es invertir en ti, entrenarte, esforzarte y buscar tu libertad financiera. Entre más formas de ganar dinero te inventes, mejor te va. Es importante que todo lo que consigas sea siempre con una actitud de gozo y agradecimiento por todo lo recibido. Si eres una persona feliz con lo que tienes ahora, Dios te brinda más razones para sentirte feliz y afortunado.
5. Existen vocecitas internas que te dicen lo que tienes que hacer
Todo ser humano tiene una vocecita interna que lo guía en épocas de indecisión o duda. Es muy importante escuchar esa voz que muchas veces te aleja de peligros, adversidades, caídas y fracasos. Quizás algún día vas por cierta calle y escuchas esa voz que te dice no cojas por allí, mejor escoje otro camino, puede ser Dios librandote de atracos, robos y otros peligros.
También existen voces internas que se pelean la una con la otra. Una te dice no lo hagas, tú no puedes, se van a burlar de ti, no lo sigas intentando, es difícil. La otra te dice sí puedes, sigue adelante, tienes todo para ganar, es fácil para ti, eres poderoso, fuerte y valiente. Es importante que entrenes tu mente para escuchar la voz positiva que te brinda ánimo, motivación y confianza. La otra vocecita es menester que le digas: «te callas, Dios está conmigo».
Escoge albergar pensamientos positivos y desecha todo lo negativo, lo banal y lo que no te permite avanzar. Llena el tanque de combustible de tu mente con la gasolina de los pensamientos de felicidad, de plenitud, de gozo, de entusiasmo, de abundancia y de alegría. No permitas que la gente de afuera venga a ti con sus quejas y negativismo. Mantén tu energía y vibracion altas para contrarrestar ciertas energías a tu alrededor que intentan bajar tu autoestima.
6. Mucha gente al ganar grandes cantidades de dinero se dejan controlar por el ego, el orgullo y la arrogancia
La naturaleza humana es así, algunas personas cuando empiezan a volverse ricas, se llenan de ego, de orgullo y de soberbia. Se creen mejores que todo el mundo y ya ni siquiera desean saludar a otras personas. Otros se vuelven groseros, arrogantes y peleones. Es una actitud bastante negativa que puede ser el fin de su prosperidad. No le entregan la gloria a Dios, y creen que todo lo que han conseguido es por ellos mismos.
La actitud correcta es mantener la humildad, conservar la estructura de seres humanos sencillos, amables, cordiales. Es importante darle la gloria a Dios, depender de él, saber que por su misericordia estamos aquí, y agradecerle por todas las maravillosas bendiciones recibidas. Con esta actitud tu riqueza y prosperidad crecerán exponencialmente.
A Dios le gusta ser nuestro héroe y que tú expreses: «oh, Dios eres asombroso por todas las maravillosas bendiciones que me has entregado». No pierdas tu capacidad de asombro; en la abundancia y en la prosperidad, mantente sin ego, ni orgullo. Busca aportar valor y ayudar a otras personas sin buscar fama o aplausos, más bien expresa que toda la gloria es para él y que ha sido grandiosamente bueno contigo


