En este momento estás viendo 8 Características básicas de la responsabilidad social empresarial

8 Características básicas de la responsabilidad social empresarial

La responsabilidad social empresarial es una decisión de negocios. No porque es algo bonito o porque la gente nos obligue, sino porque es buena para la empresa

Nial Fitzerald

La responsabilidad social empresarial se define como el componente ético o de ayuda de una compañía o corporación hacia la comunidad o sociedad en la cual se desenvuelven sus actividades operativas o de negocios. Posee varios componentes como el bienestar de las personas a su alrededor, la sostenibilidad ambiental de su operación y la satisfacción de sus colaboradores, socios y proveedores.

Es importante indicar que la responsabilidad social empresarial se establece desde el mismo interior de una empresa, cuando esta busca su sostenibilidad en el tiempo, con una buena administración, pero que ese progreso también se pueda ver reflejado en la prosperidad de sus colaboradores y sociedad en general.

En el dinámico panorama empresarial actual, la responsabilidad social empresarial (RSE) se ha convertido en un tema central que no solo impulsa el crecimiento económico, sino que también promueve la sostenibilidad y el bienestar social. La responsabilidad social empresarial es un enfoque ético que guía a las empresas a actuar de manera responsable, considerando no solo sus beneficios financieros, sino también el impacto que tienen en la sociedad y en el medio ambiente.

A continuación realizo una lista con las 8 principales características de las empresas socialmente responsables:

1. Promueven el bienestar social

Una de las características fundamentales de la responsabilidad social empresarial es la preocupación por el bienestar social. Las empresas socialmente responsables se comprometen activamente con las comunidades en las que operan, apoyando programas educativos, de salud y desarrollo comunitario. Estos esfuerzos no solo mejoran la calidad de vida de las personas, sino que también crean un ambiente positivo que beneficia tanto a las empresas como a la sociedad en general.

El bienestar social se establece cuando una compañía no solamente genera puestos de trabajo, sino que se compromete a que cada colaborador se sienta importante y valorado dentro del engranaje productivo de las empresas. Aquí se produce un bienestar recíproco el colaborador necesita de su empresa y la empresa requiere de la lealtad de sus trabajadores.

Resulta importante que tanto el colaborador como la empresa en cuestión generen un ambiente de confianza y crecimiento de doble vía para que exista un beneficio mutuo de ambas partes. Que el negocio prospere con el compromiso del colaborador, pero que este pueda conseguir logros destacados para él y para su familia.

2. Se centran en la sostenibilidad ambiental

la responsabilidad social empresarial se centra en la sostenibilidad ambiental. Las empresas que adoptan prácticas responsables buscan reducir su huella ecológica, implementando tecnologías verdes, optimizando el uso de recursos naturales y minimizando la contaminación. Este compromiso con el medio ambiente no solo es esencial para preservar nuestro planeta para las generaciones futuras, sino que también ayuda a las empresas a ahorrar costos y mejorar su reputación.

Un grave problema que enfrentan las compañías es la voluntad de sus socios de conseguir la mayor rentabilidad posible de sus actividades, pero que muchas veces afecta de forma negativa el medio ambiente, los recursos naturales, la flora y la fauna de diversas regiones.

En éstos momentos se encuentra bajo la lupa de los pueblos y naciones la actividad minera descontrolada, en la cual se realiza una seria afectación del medio ambiente, de los recursos hidricos y de contaminación ambiental. Se necesita con urgencia una política y regulación estricta de la actividad minera en los distintos países para que halla una sostenibilidad ambiental en el largo y mediano plazo.

3. Transparencia y ética en sus actividades

La transparencia y la ética son otras características cruciales de la responsabilidad social empresarial. Las empresas socialmente responsables practican la transparencia en sus operaciones, comunicando de manera abierta sus políticas y prácticas a los interesados. Además, siguen principios éticos sólidos, evitando prácticas comerciales injustas o explotadoras y promoviendo la equidad y la justicia social.

Las empresas socialmente responsables son aquellas que cumplen a cabalidad con las normas y leyes establecidas en el país donde ejercen sus actividades comerciales. Son fieles cumplidoras de sus obligaciones fiscales, de los compromisos adquiridos con sus colaboradores y de presentar informes actualizados de sus operaciones a los entes de control.

La ética social empresarial se establece cuando los socios, administradores y dueños de negocios actuan siguiendo pautas de comportamiento íntegro, honesto y transparente. Lo que significa hacer las cosas pensando en el beneficio de todos los actores que componen el ciclo de producción de una empresa o negocio.

4. Diversidad e inclusión en el lugar de trabajo

La responsabilidad social empresarial también impulsa la diversidad e inclusión en el lugar de trabajo. Las empresas comprometidas con la responsabilidad social fomentan un ambiente laboral diverso, donde se valora la contribución de empleados de diferentes orígenes, géneros y habilidades. Esto no solo mejora la cultura corporativa, sino que también amplía las perspectivas y habilidades disponibles, impulsando la innovación y el rendimiento empresarial.

Resulta necesario indicar que las empresas socialmente responsables añaden a sus nóminas personas de distintas razas y culturas, gente con una discapacidad leve y no discrimina por motivos de sexo, raza, edad, religión o cultura. Es la firme disposición de una compañía para brindar un trato igualitario a todos los colaboradores que hacen parte de la empresa en cuestión.

De igual manera, las empresas socialmente responsables se empeñan a que todas las personas dentro del engranaje productivo posean las mismas oportunidades de ascenso, de capacitación y de progreso dentro de la compañía. Es importante también que la empresa reconozca bonos e incentivos a aquellas personas que sean más eficientes y productivas en sus puestos de trabajo.

5. Compromiso con los derechos humanos

Otra característica esencial de la responsabilidad social empresarial es el compromiso con los derechos humanos. Las empresas responsables respetan los derechos fundamentales de sus empleados y de las comunidades afectadas por sus operaciones, evitando prácticas como el trabajo infantil o la discriminación.

Las compañías socialmente responsables tienen muy en cuenta la dignidad de la persona humana. En su organigrama de actividades se encuentra el respeto a todos los actores del proceso productivo. Así como los colaboradores deben de cumplir con los estatutos de la compañía, los administradores poseen el deber de tratar a todos los empleados de forma respetuosa, cordial e igualitaria.

Las empresas socialmente responsables cumplen a cabalidad con respetar los derechos humanos fundamentales de todos los actores de la cadena productiva. Practican la diversidad laboral, la igualdad, el reconocimiento, la aceptación, el respeto y la inclusión para mantener un ambiente laboral sano, seguro y satisfactorio.

6. Responsabilidad con los colaboradores

Las empresas socialmente responsables se caracterizan por cumplir a cabalidad con los compromisos adquiridos con sus colaboradores directos e indirectos. Así como cada colaborador posee la obligación de entregar su mejor esfuerzo, cuidar de los bienes de la compañía y mantener una actitud de lealtad; así también la empresa posee la obligación de cumplir con temas de salario y de seguridad social.

Una compañía para que sea sostenible en el tiempo requiere de una correcta administración de sus recursos financieros, humanos, tecnológicos etc. Así mismo, cada compañía debe mantener un nivel de buenas prácticas empresariales, de beneficios para los empleados y de capacitación continua para aquellas tareas que asi lo requieran. Esto significa que la responsabilidad social empresarial es multidimensional.

7. Innovación social

La responsabilidad social empresarial también se caracteriza por buscar la innovación social. Esto significa que las compañías poseen la obligación moral de buscar y practicar nuevas formas para abordar los diversos problemas sociales y ambientales de la población con nuevas ideas, tecnologías o herramientas que busquen solucionar los problemas que aquejan las diversas comunidades.

En este mismo sentido, podemos indicar que la responsabilidad social empresarial es una gran elección de las compañías o sociedades. En muchos países no existe legislación al respecto. Sin embargo, que una empresa que tenga un gran margen de utilidades y buenos resultados económicos desee devolver parte de lo que ha conseguido para ayudar y solventar las necesidades de los más vulnerables; es una gran acción ética que contribuye a conseguir un mundo mejor para las próximas generaciones.

8. Buenas relaciones con clientes y proveedores

Las empresas socialmente responsables se caracterizan por actuar con una gran ética laboral en todas sus operaciones. También, se aseguran de que sus proveedores y socios comerciales compartan estos valores, promoviendo prácticas éticas en toda la cadena de suministro.

De igual manera, se busca continuamente que todos los colaboradores se encuentren en armonía para mantener buenas relaciones con clientes, proveedores y distribuidores. Como la responsabilidad social empresarial busca el bienestar de toda la cadena productiva es necesario que todos los implicados se esfuercen por mantener un ambiente de cordialidad, respeto y de alcanzar metas tanto a nivel personal, profesional y corporativas.

Para concluir, podemos indicar que la responsabilidad social empresarial es un pilar fundamental en el mundo empresarial moderno. Al adoptar prácticas socialmente responsables, las empresas no solo contribuyen al bienestar de la sociedad y el medio ambiente, sino que también fortalecen su reputación, generan lealtad entre los clientes y empleados, y aseguran un futuro sostenible para todos. En un mundo cada vez más interconectado, la responsabilidad social empresarial se ha convertido en un estándar ético que no solo es deseable, sino absolutamente esencial para el éxito a largo plazo de cualquier empresa.