El valor de la libertad: 7 características básicas de la gente libre

El valor de la libertad: 7 características básicas de la gente libre

Ser libre no es solo deshacerse de las cadenas de uno mismo, sino vivir de una forma que respete y mejore la libertad de los demás

Nelson Mandela

Según la Real Academia Española, la libertad es la capacidad humana de actuar con voluntad propia. En un sentido más amplio significa la facultad de toda persona para actuar según sus propios valores, criterios, razón y voluntad; teniendo en cuenta que sus acciones no vayan en detrimento de la libertad de otros.

En los estados democráticos la libertad se define como: «El derecho de valor superior que asegura la libre determinación de las personas». En este sentido, la persona libre es aquella cuya situación, circunstancias o condiciones no son la de esclavo, sujeto o impuesto al deseo de otros.

La libertad como valor implica derechos y deberes. Es un derecho inalienable del hombre proclamado en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano de 1948, y es un deber porque conlleva la responsabilidad de actuar  acorde al bien, a la ética, la moral y los principios legales establecidos.

A continuación desarrollo una lista con  las 7 principales características de la libertad verdadera:

1. Autodeterminación

El Psicólogo y autor Wayne Dyer expresó: «La libertad significa que no tienes obstruido vivir tu vida como tú eliges. Algo menor es una forma de esclavitud». La libertad tiene como característica básica la autonomía interior y de pensamiento. Es poseer un criterio propio con respecto a temas y situaciones de la vida diaria.

La autodeterminación se cristaliza cuando eres consciente de lo que es mejor para tí, de las actitudes que tomes con respecto a las circunstancias, y en el derecho que posees de expresar tus opiniones, conceptos y sentimientos, aunque difieran de los demás.

La facultad de decidir por ti mismo, la libertad de expresión y la capacidad de negarte a realizar cosas que no te agradan, hacen parte de tu autodeterminación personal.

2. Voluntad

El ejercicio de la libertad se establece cuando actúas  acorde con tus juicios, razones y voluntad propia. No consiste en hacer lo que los demás quieren que tú hagas y vivir en un molde establecido para complacer a otros.

Cuando ejerzas tu voluntad es necesario que te muevas en consonancia con tus valores, y deseches todo aquello que vaya en contra de los derechos y la libertad de otros. En este orden de ideas, la libertad se relaciona con la tolerancia, la igualdad y la fraternidad, como valores morales por excelencia.

La voluntad consiste en la capacidad humana de decidir libremente lo que se desea, y lo que no. Así mismo, abarca el deseo y la intención de las cosas que se que anhelan. La conducta humana es muy compleja, por lo que la voluntad se encarga de realizar determinadas acciones, con el fin de lograr un resultado.

3. Cumplimiento de la ley

El valor de la libertad se establece cuando eres fiel cumplidor de las leyes y reglamentaciones vigentes. Algunos podrían decir que las leyes restringen la libertad, pero es todo lo contrario.

El transgredir las leyes tiene como consecuencia la pérdida de la libertad. El cumplimiento de las normas, la asunción de los derechos y deberes son la piedra angular de la democracia, y sin ellos podríamos caer en la anarquía y el descontrol.

Es importante que todo ciudadano respete las leyes, al hacer buen uso de su libertad, además de practicar la tolerancia en su trato con los otras personas. Existe un proverbio que expresa: «Mis derechos terminan en donde empiezan los derechos de los demás». Es fundamental obedecer la ley, ser ciudadanos de bien, con integridad, respeto, civismo y fraternidad.

4. Disciplina

Hace algún tiempo, el autor Frank Herbert afirmó: «Busca la libertad y conviértete en cautivo de tus deseos. Busca la disciplina y encuentra la libertad». Esta frase encierra una gran verdad, el valor de la libertad requiere de disciplina personal. Si solo buscas satisfacer tus deseos, puedes caer en el desenfreno; pero si practicas la moderación, estás convirtiéndote en mejor persona, libre de los vicios y las pasiones serviles.

En este sentido es necesario diferenciar el término libertad, de libertinaje. El valor de la libertad implica cuidar de ti mismo y de tus talentos. El libertinaje se establece cuando se cae en el desenfreno, la complacencia y el derroche. En esos momentos se pierde la libertad, para ser esclavo de los placeres mundanos.

La escogencia de su propio destino es uno de los rasgos redentores de la naturaleza humana. Solo se puede ser libre cuando adquieres consciencia de lo que te limita y te impide crecer. La disciplina se convierte en una gran base para construir un carácter y personalidad verdaderamente libre, consciente y responsable.

5. Individualidad

El abogado y político estadounidense Charles Evans Hughes, hace más de medio siglo, indicó: «Cuando perdemos el derecho a ser diferentes, perdemos el privilegio de ser libres». Hughes resaltaba la característica de la individualidad como básica para el concepto de libertad.

Es importante indicar que el sentido de la palabra individualidad se refiere al derecho de ser diferentes, de no hacer parte de la masa, y de mostrarte ante los demás como una persona única, original y siendo la mejor versión de ti mismo.

De igual forma, la individualidad no significa actuar de manera asocial. Somos personas sociales que necesitamos de otros para conseguir objetivos comunes, practicando la unión y la solidaridad.

6. Capacidad de elección

El concepto de libertad se materializa cuando la persona elige su forma de vida, profesión, metas, pareja, lugar en donde vivir, etc. La libertad de elección dignifica la naturaleza humana, y se convierte en la piedra angular de los derechos civiles.

Un aspecto clave de la libertad en las naciones democráticas es la facultad de la gente para elegir a sus distintos representantes políticos. Los que asumen la responsabilidad de la elección democrática hacen perfecto uso de sus derechos constitucionales.

Existen algunas personas que eligen comportamientos en contra de la moral y la ética. Esto significa que es importante no solamente elegir, sino la calidad de la elección. Tú eliges crecer y ser más, o puedes elegir inercia y destrucción. Cada persona toma su propio camino.

7. Responsabilidad

El escritor y filósofo Ebert Hubbard expresó: «La responsabilidad es el precio de la libertad». Esta frase lleva explícita la importancia que posee la responsabilidad en el ejercicio de la libertad. Ser libres significa actuar responsablemente para que tus actos sean correctos; no incidan de forma negativa, ni coarten la libertad y el bienestar de otros.

Si eres responsable tu libertad se incrementa; pero si actúas con irresponsabilidad tu libertad se deteriora. Existen personas que pierden lo hermoso de su libertad, cuando ejecutan actos irresponsables como el crimen o el hurto. Cuando toman consciencia de sus actos, ya es demasiado tarde.

La responsabilidad es un gran valor que te permite asumir las consecuencias de tus actos, concientizarte de tu conducta y usar la facultad del libre albedrío para ser, hacer y disfrutar del verdadero deleite de la libertad.