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9 formas para ser una persona más respetada

El secreto de una vida feliz es el respeto. Respeto por ti mismo y respeto hacia otros.

Ayad akhtar

Existen personas que cuando llegan a un lugar irradian un aura de respeto. Cuando se levantan de sus asientos y hablan, todos les prestan atención. Parecen ser líderes innatos, pero no es así, han desarrollado ciertas habilidades que los hacen ver con más respeto y apreciación.

Es importante colocar límites en las relaciones, y uno de esos límites es no tolerar la falta de respeto por parte de ninguna persona. No somos más ni menos que ninguno, no tolerar la falta de respeto y consideración es quererte a ti mismo, valorarte y respetarte.

Una necesidad humana fundamental es sentirte respetado y valorado en el círculo social en que te desenvuelves. Aunque seas un empleado de cierta compañía, mereces un buen trato y respeto por parte de tus superiores. Si te encuentras en una posición de poder trata con amabilidad y respeto a todos, con esto te ganarás su admiración y confianza.

Es necesario que critiques en privado y que halagues en público. Cuando vayas a hacer una observación a alguien por un error o algo que halla que mejorar hazlo en privado, no tienes que hacer sentir mal a la otra persona, ni rebajarlo en público. En el momento de felicitar a alguien hazlo de la manera más pública posible. Esa persona se sentirá más respetada y valorada.

A continuación describo 9 formas para ser más respetado:

 

1. Mantén una gran confianza

La confianza te permite expresarte claramente, socializar y expresar tus puntos de vista sin temor. Tu lenguaje corporal debe expresar: me siento bien conmigo mismo, soy una persona importante, que hace cosas importantes y que merece respeto. Nunca te expreses en forma negativa acerca de ti mismo, más bien en tu diálogo interno expresa que puedes, que crees en ti y que eres tu mejor amigo.

Mantén un contacto visual frecuente con la persona que hablas. Observa bien sus gestos, microexpresiones y lenguaje corporal, se consciente de todo lo que hay a tu alrededor. No trates de impresionar a ninguno, mantén una actitud relajada y confiada, sabes de tu valor, por lo que no tienes que demostrar nada. Serás más respetado, cuando seas una persona mesurada, prudente y humilde.

En tus interacciones saluda con un apretón de manos o con un abrazo confiado, no temas ser malinterpretado. No trates de caerle bien a todo el mundo, se una persona bastante amigable, conversadora y divertida. Habla y actúa con seguridad, no dudes de ti mismo y toma decisiones definitivas. No tengas temor de fallar, los errores te brindan un aprendizaje y te permiten actuar con más fortaleza en una próxima ocasión.

2. Guarda tu distancia

 

Si eres buen observador, te habrás dado cuenta de que cuando más te acercas a la gente, más cuentas de tus cosas personales y más noble y amigable eres, menos te respetan. Existen individuos a los que no puedes brindarle mucha confianza porque abusan de ella. Cuando sientas que alguien te está empezando a devaluar o quiere faltarte el respeto, aléjate de ella.

Es importante el principio de distancia en las relaciones. Una persona te respeta más cuando no te encuentras disponible, y no accedes a sus peticiones. Cuando más te abres menos te respeta la gente, y a veces se permiten pedirte cosas inaceptables. A veces ser demasiado bueno, amigable y cercano trae sus desventajas, porque otros quieren abusar de ti, de tu nobleza y de tu amabilidad.

Aprende a escoger a tus amigos y a tu círculo íntimo, porque son los que más pueden herirte y hacerte daño. No les cuentes tus cosas personales a cualquier tipo de gente, ya que pueden utilizar esta información en tu contra. Serás una persona más respetada cuando eres impredecible, un poco misterioso y reservado. La gente no puede atacar lo que no ve, así que mantén tu privacidad siempre.

3. Se preciso y conciso con tus palabras

 

Para que seas más respetado habla solo lo necesario, no tienes que entregar explicaciones, ni justificar tus acciones y decisiones. No busques validación por parte de la gente, actúa según tu propio criterio y déjate guiar por tu buen juicio y por tu intuición. Se preciso, conciso y directo con tus palabras, en la mucha palabrería se encuentra la necedad y el error.

No seas el bufón del pueblo, que habla mucho y dice poco; más bien, gana por medio de tus acciones, no por medio de argumentos. Las palabras son extremadamente peligrosas porque pueden ser interpretadas según el estado de ánimo del que las está escuchando. Entre menos hables, más la gente le entregará importancia a tus palabras. Utiliza palabras llenas de motivación, de entusiasmo, de poder y de felicidad.

Existe magia y poder en el silencio. En algunas situaciones lo mejor es guardar silencio y pasar como el tonto del grupo. Evita la ostentación y alimentar tu ego con tus palabras, más bien se una persona que escucha más de lo que habla; así podrás aprender más, la gente te verá como más confiable y evitarás la envidia. Existen situaciones en las que es mejor pasar como ignorante, no decir nada; cuando llegue el momento oportuno, haz tu jugada sorpresa, y gana el juego.

4. Ten un marco mental fuerte

Las personas más respetadas son las que lideran las interacciones y las que demuestran poder y autoridad cuando hablan. Toma decisiones siguiendo tu propia intuición y criterio. No cambies de opinión rápidamente porque así los demás te verán como una persona débil y sugestionable.

Las personas que poseen un marco mental fuerte se hacen escuchar, lideran grupos y generan ideas creativas, que llevan a la práctica. Si cuando dices algo o entregas una orden las demás personas te hacen caso, tu marco mental es fuerte, y significa que eres un líder en tu hogar, escuela, empleo o negocio.

No seas demasiado sumiso, porque la gente te verá como una persona débil que actúa según la voluntad, el deseo y la opinión de otra gente. Más bien procura hacerte a tus propias ideas, criterios y opiniones. Obtendrás más respeto cuando la gente sabe que no te puede manipular y que no eres un títere, que hace todo lo que otros digan.

 

5. No tengas reacciones emocionales

 

Serás más respetado cuando no te dejes llevar por tus impulsos emocionales primarios. Puedes sentir celos o ira, pero lo importante es que no lo demuestres ante los demás. Las reacciones emocionales de ira, celos o temor es normal sentirlas, pero lo que te hace débil y poco respetable es que reacciones y no sepas controlarte.

No seas un libro abierto ante los demás, los cuales pueden utilizar tus emociones para controlarte y manipularte. No nos gusta las escenas de rabia y de celos en público, cuando observamos esto, sentimos poco respeto y repulsión. Más bien actúa según tus intereses y adecuate a la persona que se encuentra al frente tuyo. De nada sirve mostrar tus cartas ante los demás, por que los otros te ganarán fácilmente la partida.

Sal un poco de ti mismo, y observa las cosas bajo una nueva perspectiva. Mira las reacciones emocionales de otros y conoce su carácter y personalidad. Estudia muy bien a la gente y no te dejes llevar por las máscaras que utilizan diariamente, quizás esconden sus intenciones oscuras bajo un manto de sinceridad y justicia. Hazte buen observador y serás más respetado.

6. Ten metas y proyectos

 

Respetamos a las personas ocupadas, que hacen cosas y que persiguen sueños y metas. No persigas a las personas, ni a tu pareja, novio, amigos o hijos. Céntrate en ti mismo, en tu propósito fundamental de vida. Vemos como personas débiles a aquellas que les gusta rogar por atención, amor o validación. Eres fuerte cuando reconoces que tus más grandes sueños y tu propósito superior se encuentra por encima de cualquiera relación.

Colócate metas para alcanzar a corto, mediano y largo plazo. Utiliza sistemas diarios que te permitan alcanzar tu meta. Son pequeños pasos que te permiten avanzar consistentemente hacia tu objetivo. Los sueños y metas te entregan un respeto y autoridad únicos, porque son el termómetro que puede definir hasta donde puedes llegar con tu vida.

Ganarás más respeto cuando la gente te observe como un hacedor y no como un idealista y soñador. Lo que le entrega a valor a tus metas es en la clase de persona en que te conviertes en el intento: serás más sabio, hábil y fuerte. Procura que ante cualquier pequeña meta que alcances, felicitarte a ti mismo y regalarte algo. Nadie te puede motivar e incentivar mejor que tú mismo.

7. Se resiliente

 

Respetamos y valoramos a la gente que se cae, y que se levanta con más fuerza, insistiendo y perseverando. Son las personas que pasan por situaciones adversas, que sienten la pena y el fracaso en carne propia; pero a pesar de todo eso, encuentran su sendero y triunfan, por lo cual, merecen todo nuestro respeto y consideración.

La actitud que tomes ante el fracaso marcará tu destino. William James, Psicólogo Norteamericano, una vez expresó: «eres tú, con tu forma de hablarte cuando te caes, el que determina si te has caído en un bache o en una tumba» . Cuando cometes un error, si te dices que eres un fracasado o fracasada es tu decisión. También es tu decisión decirte lo he intentado, que puedo aprender.

Tu historia personal está basada en logros, fracasos, obstáculos, caídas y éxitos. La gente que es resiliente merece nuestro respeto porque le dice a la vida: allí voy nuevamente, no está vencido el que continúa peleando. Es importante que practiques la paciencia, la perseverancia y la resiliencia para que puedas alcanzar notables resultados, y ganarte la buena voluntad de la gente.

8. Mantén tu integridad

Te convertirás en una persona respetada y valorada cuando muestres una total coherencia entre tus palabras, tus decisiones y acciones. No es simplemente que empeñes tu palabra, sino que tu reputación y honra se encuentran en juego. Cumple las promesas que realices, actúa con integridad, honestidad y sinceridad, y serás más apreciado.

Cuando no desees hacer algo expresa un no rotundo, y sin explicaciones. Es mejor ser claros desde un principio, para después no estar con excusas baratas. En el momento en que dices no a lo que no quieres hacer, te estás diciendo si a ti mismo. Tendrás más tiempo para ir por aquello que te interesa, que valoras y que necesitas.

Serás más respetado cuando todas tus acciones vayan de la mano con la rectitud e integridad de tus acciones. Jamás te involucres en actividades sucias o fuera de la ley, las ganancias deshonestas traen destrucción, pérdida y llanto. Mantén tu frente en alto porque sabes que todo lo que has conseguido es a base de tu sudor y esfuerzo, aunque la gente trate de restarle méritos a tus acciones con chismes infundados.

9. Demuestra una gran disciplina

La gente que se respeta así mismo sabe lo que tiene que hacer y lo hace sin dilación. No espera a que los días sean soleados, y que les llegue la inspiración para hacer lo que les corresponde. Trabajan a pesar de la duda, del miedo, del cansancio, de los obstáculos y de los peligros del camino. No se dejan desanimar por aquellos que dicen que ellos no pueden, y que se bajen de esa nube.

La disciplina va de la mano con los buenos hábitos de vida. Ten buenos hábitos de vida y realiza una labor en forma consistente por un largo periodo de tiempo y alcanzarás la victoria. Elimina los malos hábitos que te hacen perder tiempo y que te estancan como las redes sociales, la televisión, los video juegos y el alcohol. Serás más respetado cuando priorices tu tiempo y hagas lo que realmente marque un hito en tu carrera.

Evita el placer y la satisfacción a corto plazo por metas a largo plazo. Esto lo puedes alcanzar por medio de la disciplina personal. Traza un plan de vida, síguelo y ten la suficiente disciplina personal para terminar lo que empezaste. No dejes nada sin terminar, llega hasta el final aunque los resultados no sean los esperados. Vuélvelo a intentar, los intentos repetidos día tras día, año tras año, son la ruta más adecuada hacia la victoria.

Por último, respetate a ti mismo. Huye de personas o situaciones que te hagan sentir incomodo y poco respetado. Existen personas que cuando te acercas a ellos, sientes su energía negativa. Puede ser un gesto, una palabra o una mirada de desaprobación, no aceptes nada de eso. Valora lo que eres, y no te sientas menor que nadie, cuando te respetas a ti mismo, todo a tu alrededor confluye para que los demás te respeten y valoren.