En este momento estás viendo 8 Características básicas de los valores humanos

8 Características básicas de los valores humanos

 

La paz mental viene cuando tu vida está en armonía con tus valores y principios

Stephen Covey

Se denomina valor a la estimación positiva o negativa que hacemos de las cosas, hechos o personas. Son convicciones profundas que interiorizamos y que determinan nuestra manera de ser y nuestra conducta. Los valores involucran nuestros sentimientos y emociones, además que nos brindan la posibilidad de sopesar nuestras acciones mediante juicios morales.

Los valores reflejan la personalidad de los individuos y son la expresión del tono moral, cultural, afectivo y social en que vivimos. Cuando interiorizarnos los valores, éstos se convierten en guías y pautas que marcan las directrices de una conducta coherente.

Los valores auténticos, asumidos libremente, nos permiten definir con claridad los objetivos de nuestra vida, nos ayudan a aceptarnos tal y cual somos, a estimarnos, y a estimar a los demás. Entregan sentido a nuestra vida, además de facilitar una relación madura con el entorno, las circunstancias y personas; lo que conlleva a un poderoso sentimiento de armonía personal.

Los valores poseen ciertas características definidas y propias que se pueden enlistar de la siguiente manera:

1. Son universales

Donde existan personas, sociedad y convivencia allí encontramos los valores. Son inherentes a toda la raza humana, y en cualquier lugar habitable del planeta se pueden encontrar y desarrollar.

Su universalidad se debe a la necesidad de las personas de encontrar un sentido a sus acciones. De igual manera, los valores humanizan a la gente haciéndolas más conscientes y comprometidas con su entorno social, económico y cultural.

2. Tienen su opuesto

Donde existe un valor allí podemos encontrar un antivalor. Los antivalores son cualidades opuestas a lo bueno, correcto y agradable. Por ejemplo un valor destacado es la solidaridad, cuyo antivalor es el egoísmo y la tacañería.

Hoy en día se le brinda culto a lo inmoral, lo indecente e indecoroso. Muchas personas se basan en la premisa que el fin justifica los medios, por lo cual actúan con maldad, engaño, soborno y buscan alcanzar sus objetivos a cualquier precio, practicando el maquiavelismo y los antivalores.

Podemos indicar que así como existe el bien, también existe el mal. El valor del amor tiene su opuesto que es el odio, la empatía tiene a su opuesto que es la indiferencia, la tolerancia presenta como antivalor la violencia, el opuesto de la perseverancia es abandonar y renunciar a una meta u objetivo.

3. Son cambiantes

A lo largo de nuestra existencia podemos interiorizar muchos valores y descartar algunos. Las circunstancias, situaciones y acontecimientos hacen que las personas cambien su escala de valores y les entreguen prioridad a unos, y se olviden de otros.

Así como la conducta y la personalidad cambian, la puesta en práctica de los valores varían dependiendo de la madurez, la edad o del carácter de una persona.

De igual manera existen valores humanos que permanecen interiorizados por una persona hasta su muerte. Esto se establece en personas que permanecen coherentes a su forma de vida, siendo íntegros, responsables y leales toda su existencia.

4. Son atemporales

Los valores humanos trascienden tiempo y espacio. Se han practicado desde los inicios de la civilización, y todavía son actuales, importantes y esenciales para la vida en sociedad.

Se puede decir que con el progreso de la civilización, la modernidad y la globalización los valores hoy en día están más vigentes que nunca. Las sociedades desean vivir en paz, armonía y prosperidad, por lo cual es necesario practicar valores como el respeto, la tolerancia, la igualdad y la fraternidad.

En las antiguas civilizaciones existía mucho el barbarismo, y la ambición desenfrenada llevaba a las sociedades a una guerra injusta y sangrienta. Esas mismas pasiones laten en el corazón de la gente hoy en día; sin embargo, la ley, la ética, la moral y los valores han mejorado nuestras relaciones y convivencia.

5. Poseen una jerarquía

Los valores humanos se pueden clasificar de diferentes formas, pero siempre existirán valores superiores que están en la cima de la escala de valores personal, y otros que se encuentran en la parte baja de ésta clasificación.

Es así como la integridad, la responsabilidad, el respeto, la solidaridad por lo general son valores de carácter superior o principales. Existen otros valores como la modestia, la prudencia, la apreciación de la belleza, la frugalidad que podríamos colocar en la parte inferior de la escala de valores.

Así mismo, cada persona puede tener su propia escala de valores y modificar según su forma de ver la vida su nivel de clasificación de los valores. Puede colocar a unos valores como principales para ellos, y otros de carácter secundario.

6. Son aplicables

Los valores humanos se pueden aplicar a las diversas situaciones de la existencia. Siempre una persona antes de realizar determinada acción reflexiona si es una decisión correcta, o incorrecta, si es buena o mala. Considera de igual manera a quién puede afectar, y cómo se sentiría si tomara una decisión errónea.

En nuestras interacciones diarias tratamos de aplicar el respeto, la comprensión y la empatía con otros seres humanos. Así mismo, en la parte profesional practicamos la responsabilidad, la honradez, la lealtad y la perseverancia. Estos valores se convierten en pieza clave para las relaciones humanas y profesionales.

Es importante indicar que existen personas que hablan muy hermoso, sus intenciones parecen buenas; sin embargo sus acciones son engañosas, vacías y egoístas. Por eso es necesario estudiar a una persona por sus hechos y acciones, y hacer caso omiso a sus palabras y argumentos.

7. Son complejos

La práctica de los valores humanos conlleva a una gran complejidad porque los valores obedecen a diversas causas y los juicios y decisiones que tomamos son complicados.

Así como la naturaleza humana es basta y compleja, los juicios de valor que hacemos sobre las personas, cosas y circunstancias son difíciles de entender, por lo cual puede conllevar a la confusión y a la indefinición.

La mejor forma de saber si nuestras acciones están acorde con nuestros valores es examinar nuestra conciencia y sentimientos. Si una decisión nos hace sentir en paz, no daña a otros y provoca emociones positivas, estamos obrando de acuerdo con nuestros principios y valores.

8. Brindan satisfacción

Los valores provocan satisfacción en la gente que los practican. Es la clase de emoción que te hace sentir bien por lo que eres, por la forma en que tratas y te interesas por otras personas y por la manera en que reaccionas ante las diversas circunstancias de la existencia.

La práctica de los valores nos entrega la satisfacción del deber cumplido, de dar, de observar la alegría en el rostro de otros y de actuar con humildad, humanidad y bondad.

Existen personas que encuentran un auténtico sentido a su existencia mediante la práctica de los valores. Esta gente al realizar buenas obras se olvidan de sus preocupaciones, experimentan paz, se sienten útiles e importantes y dejan un hermoso legado de vida.

Clasificación de los valores

Los valores se clasifican en:

Valores éticos y morales

– La integridad
– La responsabilidad
– El respeto
– La honestidad

Valores sociales

– La libertad
– La Justicia
– La empatía
– La amistad

Valores estéticos

– Apreciación de la belleza
– La elegancia
– Lo agradable
– Lo hermoso

Valores económicos

– El valor a los objetos
– La calidad
– La utilidad
– La diversión

Valores vitales

– La salud
– La fortaleza
– La vitalidad
– La resistencia

Valores intelectuales

– La creatividad
– El conocimiento
– El razonamiento
– La innovación

Valores religiosos

– El temor de Dios
– La obediencia
– El amor
– La fé