En este momento estás viendo 7 creencias que pueden arruinar tu vida

7 creencias que pueden arruinar tu vida

Los dichos forman parte de las creencias. Dicen que la miseria ama la compañía, pero también la mediocridad. No permitas que las creencias limitantes de otros limiten lo que es posible para ti

Hal Elrod

Existen creencias limitantes que hacen que no progreses y te pueden llevar a fracasar en diversas instancias de tu vida. Muchas de estas creencias son transmitidas por parte de los padres a sus hijos y crean dependencia, ignorancia y escasez. Personas bien intencionadas podrán transmitirte estas creencias por medio de consejos y sugerencias.

Es importante que te encuentres atento a los mitos que se repiten por allí y que siembran dudas, desánimo y fracaso. La sociedad en que vivimos se ha convertido en un pensamiento en masa y mucha gente cree todo lo que dicen y no se atreven a dudar de de lo que oyen y ven. Posee un pensamiento crítico para separar la paja de la arena y no te dejes engañar.

Algunas de las creencias limitantes que se escuchan frecuentemente son las siguientes:

1. Cosas buenas vienen para el que espera

No, cosas buenas vienen para el que actúa mientras espera los buenos resultados. Esperar indefinidamente sin actuar es la mejor forma de procrastinar y fracasar. Es importante prepararse, saber, estudiar y ponerse en marcha, quizás las cosas no saldrán como esperabas en un principio, son embargo puedes corregir sobre la marcha y enderezar el rumbo.

Si esperas el momento indicado para empezar malgastarás tu vida y no harás nada. Nunca el momento será el mejor, no existe un tiempo indicado para realizar algo. Si colocas excusas te mantendrás inmóvil sin avanzar por un periodo de tiempo indeterminado. Comienza ahora con lo que tengas, trabaja con determinación y compromiso y podrás alcanzar tus metas y objetivos.

Los objetivos, planes y propósitos solo tienen valor cuando se les inyecta acción diligente y perseverante. La nave de los sueños pueden naufragan ante las rocas de la indecisión, la duda y el temor. Trata de actuar con audacia, ante cualquier error que cometas, enfrentalo con más audacia. La persona valiente actúa a pesar de la duda, del cansancio, del temor y de las dificultades.

 

2. Sigue tu corazón

No, el corazón es más engañoso que todas las cosas. Sigue tu conocimiento y tu plan de acción. Cuando tomes una decisión no te dejes llevar por la emoción del momento, por tu estado de ánimo, ni por lo que otros piensen o digan. Analiza bien los pro y contras de una decisión, con juicio analítico y crítico toma una determinación definitiva y permanente.

Trata de tomar decisiones que traigan paz y tranquilidad a tu vida. Escoge la paz antes que el placer, y la tranquilidad de actuar según tus más altos valores y principios. Sigue tus valores y procura que tus acciones afecten positivamente a las personas a tu alrededor. No tomes decisiones basadas en la opinión de los demás porque muchos con sus consejos reflejan sus propios miedos y frustraciones. Mantén tu independencia de pensamiento y acción.

Reprograma tu mente con ideas y actitudes de poder, fuerza y liderazgo. No permitas que las ideas y el pensamiento de rebaño te impida seguir con tu propósito fundamental de vida. Los consejos que te entregan diariamente provienen de gente con limitaciones y traumas. La sociedad y la gente a tu alrededor les incomoda que seas una persona diferente que sigue su propio juicio y discernimiento.

3. El tiempo sana todas las heridas

 

No, las heridas sanarán cuando tú tomes la decisión de comenzar un proceso espiritual y emocional para poder sanar. La creencia de que le des tiempo al tiempo es obsoleta cuando no te dispones a perdonar, a dejar ir, a aceptar y a perdonarte a ti mismo. En este mismo momento puedes ser libre de las cadenas de tristeza, rencor, odio y resentimiento.

Piensa que tu proceso de sanación es una decisión muy personal, no lo hagas por el bienestar de otras personas, sino por tu salud física, mental y emocional. Actúa de manera que le entregues valor al día de hoy, el maravilloso ahora, que es lo único que posees y no malgastes el hoy en disputas, rencores y preocupaciones qué se disiparán como la neblina del amanecer.

Toma consciencia de tu espiritualidad y confía que existe un ser divino y creador que restaura tu vida, tus pensamientos, emociones y te saca del hoyo de la tristeza y de la ansiedad. Busca la ayuda de Dios cuando te sientas en la oscuridad y el la desesperación, con esta acción hallarás la luz resplandeciente de la paz y de la tranquilidad mental y emocional.

 

4. Si Trabajas duro conseguirás todo lo que quieras

 

No, hay personas que han trabajado duro y no han conseguido lo que desean. Si trabajas sabiamente, con perseverancia y disciplina conseguirás todo lo que quieras. Existen muchas personas que trabajan incesantemente sin resultados y con mucho cansancio y agotamiento reconocen que no van hacia ninguna parte.

Es mejor ser sabio que inteligente, porque existen muchas personas inteligentes que poseen un vasto conocimiento sobre el mundo y las cosas pero fallan en análisis y en soluciones sencillas. En cambio una persona sabia utiliza su conocimiento para solventar problemas, dilucidar conflictos, actuar de forma creativa y alcanzar resultados asombrosos.

El trabajo duro sin planificación, sin objetivos claros, sin acciones diligentes y sin visión es una pérdida de tiempo y energía. En cambio la planificación estratégica, el estudio minucioso, la elaboración de planes de negocios e inversiones, la toma de riesgos calculados, la perseverancia y la dedicación en una labor bien realizada puede conllevar a que consigas tus más grandes propósitos.

 

5. Todo sucede por una razón

 

No, todo sucede por una decisión, porque en la mayoría de los casos tu situación actual es determinada por una decisión. Es importante que cuando tomes decisiones trascendentales observes las posibles consecuencias tanto positivas como negativas. El éxito es la suma de pequeñas y positivas decisiones diarias, mientras que el fracaso consiste en la toma de decisiones equivocadas día tras día.

Tu situación actual es producto de acciones pasadas o presentes. Si deseas mejores resultados conviértete en un maestro de la toma de decisiones y de solucionar problemas con efectividad. Enfrenta cada dificultad con determinación y claridez mental. No postergues ni retrases la toma de decisiones, podrías fallar, pero aprendes de tus errores y sabrás que en un futuro no puedes cometer más, esa equivocación.

No dejes que otros decidan por ti y se más activo que reactivo. Posee un criterio propio e iniciativa para comenzar nuevos proyectos, mejorar situaciones, entablar nuevas asociaciones y perseguir tus sueños. No seas de esas personas que esperan a que otros den el primer paso para después reaccionar apoyando o criticando cualquier decisión.

6. Se tú mismo

 

No, porque esa manera de pensar es la que te deja estancado en donde estás y no te deja progresar y avanzar en la vida. Crece a cada momento y no permitas que nada te detenga. Esa creencia de ser tu mismo implica conformismo e inacción, como eres tu mismo, no puedes cambiar, transformarte, ser más. Como así naciste debes seguir haciendo lo mismo, pensando igual y estar estancado en un mismo lugar.

Es importante que persigas tu mejor versión. Crece, mejora, estudia y conviértete en mejor persona cada día. Posee una mentalidad de crecimiento, en donde cada día, semana o año estás avanzando, creciendo, y prosperando en todos los aspectos de tu existencia. Tus habilidades y talentos mejoran en cada momento con un esfuerzo por pulir todo lo que te hace único y original.

Elimina de tu mente las creencias negativas que te mantienen esclavizado y atado. Ten consciencia de los pensamientos negativos que llegan a tu mente y reemplazalos por otros positivos. Introduce en tu mente pensamientos y actitudes de poder, bienestar, prosperidad, bendición y progreso. Elimina la queja, la crítica y el vocabulario negativo de tu ser, trata de maximizar y potenciar todos tus más grandes talentos.

 

7. Busca tu media naranja

 

No, tú eres completo, valioso y feliz solo. Estás a un cien por ciento, te amas a ti mismo y no necesitas a ninguno para complementarte. Puedes buscar a una pareja que también se ame a si misma para compartir esa felicidad que poseen los dos. Conviértete en el tipo de persona que deseas atraer y nunca persigas a otra persona. Mira más allá de las apariencias y no te dejes vislumbrar por la belleza y el dinero.

Siéntete bien contigo mismo y acepta tus circunstancias actuales. No idealices ni pedestalices a ninguna persona, porque todos tenemos virtudes y defectos. No busques a la persona perfecta para solventar tus propias carencias y dudas. No busques atención o validación por parte de ninguno, más bien reconoce el poder que se encuentra en tu interior.

No busques la felicidad fuera de ti, ni en personas, cosas o circunstancias. Vive de una manera en que te sientas bien por lo que haces, eres y experimentas. No trates de llenar tus vacíos emocionales y espirituales con gente que no te aprecia ni valora. Haz de tus relaciones interpersonales un juego de ganar, ganar. Busca siempre la reciprocidad y nunca entregues más de lo que recibes en una relación.

Wilson Enrique Ardila Marchena

WILSON ARDILA MARCHENA DOCENTE Y ESCRITOR. Licenciado en Ciencias de la Educación, especialidad Idiomas Modernos, español e inglés de la Universidad del Atlántico. Desde muy temprana edad he sido un apasionado por la lectura, la escritura y la investigación. En cada una de mis obras plasmo la esencia misma de la vida: caídas, fracasos, éxitos y victorias. Leyendo este blog, junto con mis libros 34 Formas para mejorar tu vida y El poder de ganar en silencio, puedes literalmente, mejorar en todos los aspectos, y llevar una vida más plena, armoniosa y significativa.