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10 Buenos hábitos para enseñar a nuestros hijos

Siembra en los niños ideas buenas aunque no las entiendan… Los años se encargarán de descifrarlas en su entendimiento y de hacerlas florecer en su corazón

Maria Montessori

Los padres siempre queremos lo mejor para nuestros hijos, que sean adultos responsables, íntegros, que alcancen su pleno potencial y sus metas propuestas. Tratamos de guiarlos a través de nuestra experiencia por el camino de la vida. También es necesario promover hábitos saludables para que se conviertan en personas útiles y de gran valor para la sociedad.

Los hábitos son cosas que hacemos en el día a día, que con el tiempo se convierten en una costumbre. Los buenos hábitos son la puerta abierta para el desarrollo, el progreso y los malos hábitos; son la piedra de tropiezo que te llevan al fracaso.

Muchos niños y jóvenes se vuelven rebeldes y quieren experimentar por sí mismos la vida. Algunas veces, se dejan influenciar negativamente por amigos y compañeros que los inducen a la pereza y a la indiferencia. Resulta importante estar atentos a hábitos inadecuados tanto en el hogar, como en la escuela. Tratemos de que se encuentren motivados y que posean una autoestima saludable.

Es importante que seamos los principales ejemplos a seguir: cada vez que entreguemos un consejo para desarrollar un hábito, asegurémonos de que lo practiquemos en nuestra vida, que tengamos ese costumbre, para mostrar coherencia. Nuestra vida no es perfecta pero enseñemos a nuestros hijos para que aprendan de sus errores y que no tengan miedo de fallar.

Los hábitos que te presento aquí son solo algunas pautas de comportamiento para ayudarte a aguiar a tus hijos hacia un desarrollo saludable y satisfactorio. Recuerda que cada familia es única, así que es importante adaptar estos hábitos a tus propias circunstancias y valores familiares.

A continuación realizo una lista con 10 buenos hábitos para fomentar el desarrollo integral en nuestros hijos:

1. Buena comunicación

Fomenta un ambiente donde tus hijos se sientan cómodos compartiendo sus pensamientos y sentimientos contigo. Que posean el hábito de escuchar activamente y de mostrar empatía hacia las preocupaciones de otras personas.

No los critiques ni los juzgues por sus errores y fallas, porque después no tendrán el deseo de comentarte sus cosas. Incentívalos a adquirir el hábito de aprender de sus errores y que sean mejores personas en el intento. Muéstrate interesado en sus necesidades y problemas, siendo proactivo en la búsqueda de soluciones.

De igual manera, comparte tus experiencias en el día a día para ganar confianza y que ellos se abran ante ti. Respeta sus opiniones y puntos de vista, también puedes aprender de ellos. La comunicación debe de ser de doble vía, y trata de que tus conversaciones sean sinceras y divertidas. Aprecia las cualidades de tus hijos, halágalos, felicítalos y conviértete en un confidente para ellos.

2. Promueve la independencia

Ayuda a tus hijos a desarrollar habilidades para la vida diaria, como cocinar, limpiar y manejar el dinero, para que adquieran el hábito de ser autosuficientes cuando sean adultos. No hagas las cosas que ellos pueden realizar por si mismos, más bien, se un orientador para que ellos adquieran la costumbre de realizar cada actividad con eficiencia.

De igual manera, fomenta el hábito de la responsabilidad y el orden. Que ellos tengan su cuarto limpio y organizado, porque de allí parte la organización y los buenos resultados. Así mismo, puedes entregarles algo de dinero para que compren algunas cosas y puedan revenderlas entre sus amigos y compañeros.

Enseñale a tus hijos el hábito de que se ganen las cosas, con su buen comportamiento, por las tareas en el hogar y por su buen rendimiento en el estudio. Nunca le entregues todo lo que te piden porque después piensan que se merecen todo y que no tienen que hacer nada, porque todas sus necesidades están cubiertas. Cría a tus hijos con un poco de hambre y un poco de frío.

 

3. Fomenta la resolución de problemas

Anima a tus hijos a que tengan el hábito de encontrar soluciones por sí mismos, en lugar de resolver siempre los problemas por ellos. Esto les ayudará a desarrollar habilidades de pensamiento crítico y resiliencia. Que ellos aprendan a negociar, buscar acuerdos y resolver conflictos.

En este mismo sentido, fomenta el hábito de la calma y de la tranquilidad. Demuestra con tu comportamiento que no es necesario gritar, insultar u ofender para solucionar dificultades o conflictos. Es menester aconsejarlos a que no se dejen llevar por la ira y por los impulsos primarios.

De igual forma, el hábito de la resolución de problemas les permitirá poseer un pensamiento crítico, separar lo verdadero de lo falso, lo importante de lo no necesario. Se volverán más competentes y eficientes en el terreno laboral y profesional. Esta es una de las habilidades más buscadas el día de hoy por las empresas y los negocios.

4. Inculca notables valores

Enséñales la importancia de la honestidad, el respeto, la responsabilidad y la compasión. Modela estos valores como hábitos en tu propia vida para que tus hijos los adopten como propios. Los valores humanizan la vida en sociedad y crean individuos conscientes de la labor social, de ayudar al prójimo y de crear un mejor mundo para todos.

Habla de los valores, concientiza a tus hijos sobre ellos y reafirma los valores familiares. Un objetivo básico es que tus hijos modelen estos valores como hábitos indispensables para su vida. Promueve el respeto por las personas mayores, la solidaridad, la constancia, la paciencia y la perseverancia, de esta manera tus hijos se convertirán en personas más conscientes y generosas.

En el mundo de hoy día en donde se promueven los antivalores y se aplaude la deshonestidad, es indispensable fomentar valores en nuestros hijos como hábitos de vida perdurables. Puedo indicar que una persona con mucho conocimiento, inteligente y talentosa, puede convertirse en un monstruo letrado si no posee fuertes valores. Existen muchas gente egoístas, narcisistas y psicópatas que solo ven su propio bienestar sin importarle las demás personas; lo que hace la diferencia, son los valores que la persona ha adquirido desde su hogar o escuela.

5. Fomenta la curiosidad

Estímula el hábito de la curiosidad de tus hijos, alentándolos a hacer preguntas, explorar nuevos intereses y aprender constantemente sobre el mundo que los rodea. De esta manera, buscarán siempre conocer nuevas cosas, adquirir habilidades y poseer una mentalidad de crecimiento.

El hábito de ser curiosos ha desatado los inventos, la creatividad y el progreso a través de muchas generaciones. Enseña a tus hijos desde muy pequeños a armar y desarmar cosas, que sepan el funcionamiento de diversas herramientas y que comprendan como funciona el mundo moderno.

Al incentivar la curiosidad también promueves el espíritu creativo en tus hijos. Déjalos investigar, preguntar, observar y sacar sus propias conclusiones. Que posean el hábito de no tragar entero, sino que construyan su propio conocimiento. Es importante que posean una mentalidad abierta a nuevas ideas e hipótesis.

6. Enseña habilidades relacionales

Ayuda a tus hijos a desarrollar habilidades para relacionarse con los demás, como escuchar activamente, resolver conflictos de manera pacífica y trabajar en equipo. Incentiva una autoestima saludable para que ellos puedan expresar libremente sus ideas y no tengan temor de hablar en público.

Las habilidades sociales les permitirán conseguir metas personales y profesionales. Podrán contar con una buena red de contactos, amigos y conocidos que resultan necesarios para avanzar en su vida. La meta es que nuestros hijos sean personas extrovertidas, alegres y que se desenvuelvan muy bien en su círculo social.

7. Promueve la salud física, mental y espiritual

Resulta muy importante que enseñes a tus hijos a conservar su salud, a comer saludable, a realizar actividades deportivas. Tú mismo modela estos hábitos siendo activo, cuidándote y evitando costumbres negativas como el alcohol o el cigarrillo. Desde la salud física y mental parte todo, esta es la base de la abundancia, el logro y el avance personal.

Enséñales a tus hijos a manejar el estrés, la ansiedad y otras emociones difíciles de manera saludable, ya sea a través de la meditación, el ejercicio o la expresión creativa. Si tus hijos poseen una salud emocional saludable tienen una mayor propensión al bienestar, satisfacción y felicidad.

En el aspecto espíritual forma a tus hijos en el hábito de la oración, en el temor de Dios, en el agradecimiento y el acercarse a todopoderoso. Que cuando vengan las tormentas a su vida ellos tengan la confianza en que existe un ser que los ayuda, consuela y cuida sus pasos. De esta forma crecerán, y podrán alcanzar una gran paz mental y espiritual.

8. Fomenta el equilibrio y la adaptabilidad

Ayuda a tus hijos a encontrar un equilibrio saludable entre el trabajo, el estudio, el ocio y el tiempo en familia; para evitar el agotamiento y el estrés excesivo. Promueve en ellos estos hábitos positivos, para que puedan crecer y ser maduros. Recomiendales la necesidad de pasar tiempo de calidad con su familia y disfrutar de actividades recreativas, para que puedan salir de la rutina y de la vida monótona.

Resulta fundamental que tus hijos se muestren adaptables y flexibles ante el cambio para su desarrollo personal. En un mundo que cambia constantemente es necesario mantenerse actualizado, aprender nuevas habilidades y hacer las cosas de forma distinta y creativa.

Con el auge y desarrollo de la inteligencia artificial estamos entrando a un mundo nuevo y fascinante. Solo los que se adapten pueden sobrevivir y prosperar, los que se resistan al cambio quedarán rezagados y obsoletos. Es menester enseñar a tus hijos a reinventarse y a conseguir notables resultados, en un mundo cada vez más competitivo y conectado.

9. Apoya sus metas

Anima a tus hijos a perseguir sus pasiones, metas; y apóyalos en su viaje hacia la realización personal y profesional. Si tienen especial pasión por la pintura, el deporte, la música o la escritura, apoya sus talentos, para que puedan brillar por sí mismos. No trates de imponer tus gustos y preferencias en ellos, deja que se desenvuelvan y crezcan a partir de sus propios gustos y talentos.

Incentívalos a que tengan su propio proyecto de vida y que perseveren hasta conseguirlo. Enséñales a ser originales y auténticos, que no imiten a ninguno y que construyan su propio camino hacia el triunfo. Motívalos a ejecutar proyectos y propósitos personales, para que se mantengan con sed de superación y progreso

10. Reafirma su esfuerzo

Utiliza la reafirmacion positiva cuando observes que tus hijos se esfuerzan en una actividad o labor, no solo recompenses los logros. Reconoce y elogia el arduo trabajo, los hábitos positivos y la dedicación de tus hijos; independientemente del resultado final. Esto les enseñará la importancia del esfuerzo y la perseverancia en la vida.

Enséñales que todo en esta vida es a base de esfuerzo y sacrificio, nada cae del cielo y si quieren conseguir grandes cosas, se requiere de una gran voluntad y disciplina. Utiliza palabras de afecto y felicitación cuando hagan las cosas bien, muéstrales que la constancia y el nunca abandonar entregan excelentes resultados.

Para terminar puedo afirmar lo siguiente: un hogar estable, amoroso y cálido obra maravillas en la vida de tus hijos. Forma a tus hijos en hábitos positivos que los ayuden a vivir una existencia plena, equilibrada y productiva. Se tú mismo un ejemplo de vida de lo que quieres enseñar, y nunca olvides que tus hijos pueden seguir tus pasos, pero lo más importante, es que construyan su propio camino de vida.